España asume que sus socios europeos no le ayudarán a bajar la luz

s. arroyo BRUSELAS / COLPISA

ECONOMÍA

KENZO TRIBOUILLARDPOOL

Sánchez exige de nuevo medidas «intensas y rápidas» a la UE, que mantiene el cisma sobre la reforma del mercado energético

16 dic 2021 . Actualizado a las 21:24 h.

El cisma abierto en la UE entre los países que piden medidas como la reforma del mercado energético para afrontar la escalada de los precios de la luz (España, Francia, Italia o Portugal) y los que consideran que se acabará diluyendo por la autoregulación del mercado (Alemania al timón) mantienen encallado el debate tras meses de discusiones. Y el asunto seguirá abierto, como poco, hasta abril, cuando se espera la publicación del informe definitivo de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER).

Los preliminares ya emitidos no favorecen las tesis del grupo que pide medidas drásticas. Consideran adecuado el mecanismo actual y alertan de riesgos de fragmentación en el mercado eléctrico europeo si se toca. Es el argumentario que respalda las tesis inmovilistas de Alemania y países nórdicos y bálticos. El Consejo Europeo celebrado este jueves no contemplaba lanzar medidas para frenar el desbloqueo de los precios de la luz. A lo sumo, literatura de ‘supuesto’ consenso, en el texto de conclusiones. Así que pese a las presiones de un Pedro Sánchez, que exigía una vez más «medidas» de manera «más intensa y mucho más rápida» para afrontar la situación, nada. O poco. Y eso que el presidente cargó la crítica. Consideró incluso «insuficiente» la ‘autorización’ que esta semana anunciaba Bruselas de una eventual compra conjunta de gas (voluntaria y para situaciones de emergencia), que España había pedido.

Decepción porque la revisión de la fórmula que estructura la formación de los precios ni se toca ni tiene visos de hacerlo en el medio plazo. Así que la discusión de los líderes pivotó en torno a la adopción de un texto que se acomodase a los distintos relatos nacionales. Y ahí España insistía en la necesidad de que las conclusiones reflejasen «la gravedad de la situación en la que nos encontramos». El objetivo, al cierre de esta edición, estaba en incluir alusiones a «mecanismos claros de emergencia para responder a situaciones excepcionales como ésta» y en reflejar el compromiso de estudiar en «profundidad» si la fórmula actual es idónea. Con la previsible patada hacia adelante al próximo Consejo Europeo. Los tiempos de la UE.