El Banco de España hunde el alza del PIB en casi dos puntos, al 4,5 % este año

Ana Balseiro
ANA BALSEIRO MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Una mujer con mascarilla frente al Banco de España en Madrid
Una mujer con mascarilla frente al Banco de España en Madrid NACHO DOCE | reuters

Retrasa la vuelta al nivel precrisis y prevé que la inflación escale hasta el 3,7 %

17 dic 2021 . Actualizado a las 20:11 h.

Bofetón del Banco de España al optimismo del Gobierno, que se ha quedado solo en su defensa de que la economía crecerá este año un 6,5 %. La institución que lidera Pablo Hernández de Cos —que ya había avisado hace varias semanas de que recortaría su previsión— ha rebajado en casi dos puntos lo que espera que el PIB avance este año, hundiéndola hasta el 4,5 % desde el 6,3 % que esperaba el pasado mes de septiembre.

Esta rebaja del Banco de España se suma a las ya anunciadas por otros organismos y entidades, tanto nacionales como internacionales, desde la Comisión Europea a la OCDE, la AIReF, la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) o el Consejo General de Economistas.

Lo mismo ocurre con las cifras del próximo año. El supervisor confirma que el músculo de la recuperación ha perdido algo de fuerza, por lo que ha recortado cuatro décimas, hasta el 5,4 % el alza esperada del PIB. La cifra, de nuevo, se queda a distancia del 7 % que recogía el cuadro macroeconómico sobre el que el Ejecutivo diseñó los Presupuestos para el 2022.

Después de que el INE rebajara del 2,8 al 1,1 % la previsión del crecimiento económico en el segundo trimestre, y estimara en un 2 % la subida para el tercero (aún sujeta a revisión la próxima semana), el informe trimestral de la economía española que ayer publicó el Banco de España confirma que la recuperación de los niveles precrisis se demorará algo más de lo previsto —habrá que esperar a finales del próximo año y principios del 2023—, porque el avance entre octubre y diciembre aún se espera algo más débil que el del trimestre previo, en el entorno del 1,6 %.

¿Los motivos? Son varios. A la referida revisión a la baja del INE se suma una fortaleza de la actividad y el consumo menor de lo esperado tras la vuelta paulatina a la normalidad con el avance de la vacunación. Además, la nueva ola de la pandemia, con la variante ómicron disparando los contagios; la inflación desbocada por la escalada del precio de la electricidad; y los cuellos de botella en los suministros —provoca distorsiones entre demanda y oferta—, también inciden de forma determinante a la hora de frenar el crecimiento económico.

Junto con los factores anteriores, el Banco de España se detiene en una preocupación añadida: la del retraso en la ejecución de los fondos europeos para la recuperación, que hará que su efecto tractor también se vea demorado en el tiempo.

Más allá del 2022, el organismo se muestra más optimista y revisa al alza el crecimiento económico. En concreto, lo eleva al 3,9 % desde el 2 % que esperaba en septiembre, habida cuenta de que el grueso de la inversión llegada de Bruselas probablemente se concentrará en el ejercicio.

En cuanto a las proyecciones sobre la tasa de paro, el Banco de España ha mejorado sus estimaciones y prevé que cerrará este año en el 15 % (una décima menos de lo calculado antes), y seguirá bajando al 14,2 % en el 2022; al 12,9 % en el 2023 y al 12,4 % en el 2024.

La inflación, alta pero temporal

El informe también se detiene en analizar el comportamiento de la inflación, que se ha convertido en uno de los mayores riesgos para el crecimiento. Así, señala que cerrará este año en el 3 %

y seguirá subiendo el próximo hasta el 3,7 %, pero que el fenómeno es transitorio y comenzará a moderarse a partir de la primavera. A partir de entonces, la tasa caerá con más fuerza, hasta el entorno del 1,2 %. Por eso advierte del riesgo de subir salarios e insta a evitar lo que se conoce como efectos de segunda ronda.