El papel también sucumbe a la crisis de desabastecimiento mundial

Sara Cabrero
Sara Cabrero REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

XOSÉ CASTRO

El sector gráfico se enfrenta a subidas de precios de hasta el 35 % en un año

15 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las primeras señales llegaron de la mano de los microchips. La escasez de semiconductores paralizó industrias tan importantes como la automovilística o la tecnológica. Pero era solo la punta del iceberg. Algunas empresas empezaron a dar la voz de alarma a principios de verano. Estaba empezando a convertirse en un imposible llenar sus almacenes de cosas tan básicas y, aparentemente tan abundantes, como tornillos o cables. Y a partir de septiembre la cosa no ha hecho más que empeorar. Como si de un castillo de naipes se tratara, la escasez de materias primas se ha extendido como una mancha de aceite y amenaza a todo el tejido productivo. Faltan hasta váteres. También materiales para fabricar juguetes (a las puertas de una de las épocas de mayor consumo del año). Incluso encontrar algunas bebidas espirituosas se ha tornado en odisea.

Y otra de las industrias que no ha sido capaz de aguantar la embestida ha sido la del papel. Fuentes del sector gráfico aseguran que las empresas dedicadas a la impresión de libros se están encontrando con serias dificultades para acceder a la materia prima que sustenta toda su actividad: el papel. La subida de la factura de la luz tiene parte de culpa. Y es que, desde que la energía comenzó su particular rali en el mes de agosto, la cartera de estas compañías no ha hecho más que sufrir. Aseguran que desde el verano, la tarifa de papel ha ido creciendo a una media de entre el 2 y el 4 % cada quince días. Pero el susto llegó a principios del mes de noviembre, cuando de golpe y porrazo se encontraron con un incremento del 10 %.

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística también apuntan en esta dirección. Según los datos publicados en el índice de precios industriales, a nivel nacional el precio del papel subió un 10,8 % en septiembre con respecto al mismo mes del año anterior. Y la cifra en Galicia fue todavía más abultada: un 36,1 %.