Galicia cede a Cataluña el liderazgo en el coche autónomo a cambio de fondos

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Xoán Carlos Gil

Las zonas francas de Vigo y Barcelona se alían para impulsar proyectos rivales

17 sep 2021 . Actualizado a las 22:42 h.

La alianza entre las zonas francas de Vigo y Barcelona para captar fondos europeos (Next Generation) destinados al desarrollo del coche autónomo amenaza la competitividad gallega en el sector, justo cuando se cumplen seis años del hito que situó a Galicia en la élite investigadora del vehículo sin conductor.

El 23 de noviembre del 2015, un C4 Picasso robotizado, fabricado en la planta gallega de PSA y equipado con ingeniería del CTAG (Centro Tecnológico de Automoción de Galicia) viajó en modo autónomo, sin manos al volante, desde Vigo hasta el centro de Madrid. Fue un hecho inédito en España y en Europa, y el primer paso de una revolución de la industria del motor y en la automovilidad que ya no tiene marcha atrás. Desde entonces, la conducción autónoma se ha convertido en uno de los pilares de la investigación y la innovación del sector en Galicia, centralizado en el CTAG.

Para seguir avanzando, el centro tecnológico lleva tiempo trabajando en un proyecto que empieza a cobrar forma: un gran circuito cerrado de pruebas para testar prototipos autónomos de fabricantes de toda Europa. La infraestructura ya tiene suelo asignado en la Plataforma Logística de Salvaterra-As Neves, promovido por el Consorcio de la Zona Franca de Vigo y un presupuesto de 25 millones de euros. El ente estatal vio la oportunidad de conseguir la inversión necesaria en los fondos europeos Next Generation, pero para optar a ellos, el Gobierno central le vio más opciones al plan si este iba de la mano del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, que proyecta una iniciativa aún más ambiciosa.