La caída de un gigante que puede hacer tambalear a China

paula avendaño / m. m. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

DAVID KIRTON

Evergrande, la segunda inmobiliaria más grande del país, arrastra una deuda de 260.000 millones y roza la quiebra

17 sep 2021 . Actualizado a las 09:11 h.

La estabilidad financiera de China podría estar en serio peligro. La razón es que Evergrande, la que hasta hace poco era la segunda inmobiliaria más grande del país, no puede pagar sus préstamos. Y no es que sean pocos. La compañía enfrenta una deuda cercana a los 260.000 millones de euros. Es, de hecho, la empresa más endeudada del mundo, con una cifra que supera toda la riqueza producida por un país como Portugal, durante todo un año. O que sería el equivalente a casi el doble de los fondos europeos que recibirá España. A esto hay que sumar que la empresa tiene cientos y cientos de propiedades sin terminar.

Evergrande se ha esforzado en desmentir el riesgo de quiebra, aunque las autoridades chinas ya han comunicado a los bancos que la empresa no podrá pagar los intereses que vencen el próximo 20 septiembre. Un sinónimo de insolvencia. La caída de la compañía puede provocar un efecto dominó a enorme escala, en un país donde el sector de la construcción representa el 17 % del PIB.

Origen

Evergrande tiene su sede en Guangzhou, una provincia del sur de China. Allí fue fundada en 1996 por Xu Jiayin, el hombre más rico del país. Por aquel entonces, los millones de habitantes de la zonas rurales chinas abandonaban el campo para emigrar en oleadas las grandes ciudades. Paralelamente, el mercado inmobiliario comenzó a privatizarse. Una urbanización a toda velocidad: en 1990 solo el 17 % de los hogares chinos eran propietarios de una vivienda, un cifra que pasó a ser del 86 % en el 2005. Esta tendencia dibujaba un contexto inmejorable para una promotora de este tipo, de hecho, pocos años después, en el 2009, empezó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong.