El desabastecimiento de materias primas se extiende a toda Europa

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

OSCAR CELA

Las empresas apagan las máquinas mientras esperan los pedidos aplazados

16 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Al menos dos tercios de las empresas industriales en Alemania sufren cuellos de botella, problemas de producción e incapacidad para hacer frente a los pedidos, según el instituto Ifo. Y ya se sabe que, cuando la locomotora europea estornuda... En los últimos cuatro meses el porcentaje de compañías germanas en problemas ha aumentado del 45 % al 63,8 %. Cifras inéditas. «Esta tendencia podría amenazar la recuperación de la economía», señala el experto del centro, Klaus Wohlrabe. Con el desabastecimiento, claro, también llega la subida de precios. Un problema añadido: «En la actualidad, los fabricantes todavía siguen atendiendo la demanda tirando de stock o bienes terminados, pero nos están diciendo que también se están agotando», señala.

En la planta de Stellantis de Vigo ya lo están sufriendo. Las paradas intermitentes de la producción ante la escasez de semiconductores y microchips no son una excepción, se extienden a sus auxiliares y al corazón de Europa, donde los pedidos acumulan retrasos. El 84,4 % de los fabricantes de equipamientos eléctricos en Alemania atraviesan serios problemas para conseguir material. También el 83,4 % de los fabricantes de automóviles o el 48,8 % de las empresas de construcción.

El incremento de precios y escasez de plásticos están causando «problemas significativos». En Galicia no se ha cuantificado su impacto, pero la Confederación de Empresarios (CEG) admite que están preocupados por «la complejidad y gravedad de la situación» porque «el impacto sobre los costes de producción es innegable y difícil de eludir». Preocupan también sectores como el de la construcción, que arrastra problemas de suministros desde el segundo semestre del 2020 porque muchas de las materias primas que utiliza son importadas y la demanda no se puede cubrir con la producción interna. «Nos referimos a productos como acero, aluminio, madera, plásticos o cobre, metales imprescindibles en los elementos electrónicos y cuyas disponibilidades llevan al alza muchos lustros, por la altísima demanda y la baja producción», explican.