¿Sabe que su salud mental depende de estas vacaciones?

ECONOMÍA

MABEL RODRÍGUEZ

Son un buen antídoto contra el estrés y son fundamentales para mantener nuestra salud física y mental

01 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Por qué son importantes las vacaciones? En opinión de Jesús Vega, experto en recursos humanos y emprendedor, precisamos estos días libres porque «somos personas y no solo profesionales. Necesitamos tiempo y energía para vivir nuestra vida. Si no hay descanso, no hay rendimiento». José Manuel Casado, socio fundador de 2 C Consulting, subraya que hay evidencias científicas que nos advierten de los efectos beneficiosos de las vacaciones: en la Universidad de Pittsburgh, explica, investigaron a unos 12.000 hombres de 37 a 57 años con alto riesgo de padecer enfermedades coronarias, y llegaron a la conclusión que el 82 % de aquellos que tomaban vacaciones anualmente eran menos propensos a morir de un ataque al corazón; otras investigaciones atestiguan que tomar vacaciones reduce los riesgos de depresión. «En consecuencia -añade-, las vacaciones, son un buen antídoto contra el estrés y son fundamentales para mantener nuestra salud física y mental. Mejoran nuestra salud, incrementan nuestra creatividad, nos hacen ver los problemas desde otra perspectiva, revitalizan nuestro cerebro y nos ayudan a distinguir mejor entre lo importante y trivial, a ser más productivos y a tener mejor desempeño a nuestro regreso».

Por ley, está prohibido pagar las vacaciones. Los dos expertos consideran que es lógico. Vega advierte que, si no existiese la prohibición, «la tentación que tendrían muchas personas para vender las vacaciones sería fuerte, pero estos días de descanso se necesitan, no se puede prescindir de ellos... Si no se toman, la gente se quemaría por el camino».

Casado, por su parte, cree que las vacaciones se deben disfrutar pero, en ocasiones, pudiera suceder que alguien prefiriera coger menos días a cambio de un dinero que le vendría mejor. A su juicio, la respuesta dependería de cada empresa y de cada persona. En este sentido, sugiere «como primer paso leer más a Rousseau. Este pensador, hablando del carácter subjetivo y único del ser humano decía “siento mi corazón y conozco a los hombres; no soy como ninguno de cuantos vi, y aun me atrevo a decir que como ninguno de los que existen: Si no valgo más, soy al menos distinto a todos”; y, también, somos distintos ante las vacaciones».