Primera condena que obliga a la industria láctea a indemnizar a los ganaderos por pactar precios

Maruxa Alfonso Laya
m. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

ALBERTO LÓPEZ

Un juzgado de Granada estima en parte la reclamación que presentaron en el año 2015 desde una agrupación de Navarra

13 jul 2021 . Actualizado a las 23:33 h.

Miles de ganaderos gallegos están a la espera de que la Audiencia Nacional decida si la sanción que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) impuso a las industrias lácteas por pactar los precios que abonaban por la leche es firme. Porque será entonces cuando estos profesionales del campo puedan tramitar sus reclamaciones de indemnización, por el dinero que dejaron de percibir en su día debido a estas prácticas. Mientras esto no sucede, un juzgado de Granada ha emitido la primera sentencia en la que se reconoce el derecho que los ganaderos tienen a percibir esas compensaciones. La demanda fue presentada en el año 2015 por una agrupación ganadera de Navarra que, eso sí, solo percibirá un 14 % de la cuantía que había solicitado inicialmente.

«La mayor relevancia que tiene esta sentencia es que sienta un precedente, se condena a las industrias lácteas a indemnizar a los ganaderos por haber acordado entre ellas bajar los precios», explica Rafael González del Río, del despacho Caruncho, Tomé y Judel, de A Coruña, que ha tenido acceso al documento. En este bufete están tramitando centenares de reclamaciones de los ganaderos gallegos contra la industrias lácteas por esta misma cuestión. «Hemos requerido extrajudicialmente a los fabricantes para que indemnicen a los ganaderos, e interrumpido así el plazo de prescripción, y ahora estamos a la espera de que la Audiencia Nacional resuelva», añade. También considera importante esta decisión judicial porque esta se ha tomado «a pesar de que la sanción impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es firme», añade.

González del Río explica que este proceso se inició en el año 2015, antes de que la comisión emitiese su resolución de julio del 2019 en la que sancionaba a las empresas lácteas. «Es una sentencia anómala y excepcional. De hecho, este procedimiento tardó en resolverse porque el juzgado suspendió la tramitación a la espera de que resolviese la Comisión», añade.