El Gobierno firma una reforma de las pensiones que ignora su sostenibilidad

Ana Balseiro
ana balseiro MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Sandra Alonso

El primer acuerdo, de mínimos, aplaza las medidas de contención del gasto

30 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El esperadísimo acuerdo del diálogo social para reformar el sistema de pensiones se ha quedado corto. Sabe a poco y no resuelve el problema de sostenibilidad de una Seguridad Social que arrastra un déficit de 20.000 millones de euros. Ese es el análisis de los expertos, que coinciden en señalar que las medidas pactadas por el Ministerio de Seguridad Social con patronal y sindicatos se han limitado a garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas -al reinstaurar el IPC como parámetro de revalorización anual-, pero desentendiéndose de dejar atado que efectivamente podrá pagarse en el futuro. Es decir, afrontar el incómodo problema de la sostenibilidad vuelve a aplazarse y en este primer bloque de la reforma apenas se ha tocado la contención del gasto -todo lo contrario, se ha expandido-, si se excluye la revisión de las penalizaciones a la jubilación anticipada.

Pese a valorar la importancia de recuperar el consenso con los agentes sociales en una materia tan sensible como las pensiones, los expertos ponen el foco sobre las importantes carencias del documento pactado, que será aprobado por el Consejo de Ministros la próxima semana e iniciará su tramitación parlamentaria como proyecto de ley en septiembre.

Gasto adicional del 4 % del PIB

Preocupa que el incremento del gasto que supondrá ligar de nuevo al IPC la prestación elevará la factura a un 4 % del PIB (casi 50.000 millones más en el 2050), según los cálculos de la Comisión Europea. El Ejecutivo rebaja sensiblemente esa estimación, situándola en dos puntos y medio de PIB (en torno a 31.000 millones), y fía al retraso voluntario de la edad de jubilación la financiación de la mitad de ese importe, siempre que se cumpla su objetivo de lograr retrasar la edad efectiva de jubilación en dos años (hasta casi los 67) a mitad de siglo.