Bruselas investiga la compra de Air Europa por IAG

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

PACO RODRÍGUEZ

La Comisión Europea teme que la operación conduzca a subidas de precios y peores condiciones para los viajeros

30 jun 2021 . Actualizado a las 13:37 h.

La Comisión Europea ha anunciado este miércoles la apertura de una investigación sobre la operación de compra del grupo IAG (al que pertenece Iberia) para hacerse con la aerolínea competidora Air Europa por 500 millones de euros

Los servicios de Competencia temen que la adquisición «pueda reducir la competencia en los mercados para los pasajeros de servicios de transporte aéreo en las rutas domésticas españolas y en las internacionales hacia y desde España». Así lo ha asegurado esta mañana la comisaria encargada de la cartera, Margrethe Vestager, quien teme que esta concentración empresarial «pueda conducir posiblemente a subidas de precios y una reducción de la calidad para los viajeros».

La danesa entiende que la situación derivada de la pandemia sigue siendo «frágil», pero insiste en que hay signos de que la demanda se está recuperando, por eso es importante «garantizar que la recuperación del sector tiene lugar preservando la competitividad en el entorno y preservando una capacidad de elección suficiente para los viajeros». Algo que, a la luz del comunicado emitido este miércoles, está en el aire con la operación de compra. ¿Por qué? Para la Comisión, IAG y Air Europa son el primer y tercer proveedor de servicios de transporte aéreo en España. Prácticamente absorberían todo el mercado, dejando en situación de vulnerabilidad a los competidores más pequeños, especialmente las aerolíneas de bajo coste que rivalizan con Vueling. Sus servicios no serían suficientes para aumentar la oferta entre los viajeros.  

Según el examen preliminar elaborado por los servicios de Competencia, tanto AIG como Air Europa compiten mano a mano por la misma demanda, tanto en rutas dentro de España como hacia Europa, Estados Unidos y América Latina. Por eso los expertos comunitarios creen que la compra «podría reducir significativamente la competencia en 70 lugares de origen y destino dentro y fuera de España». Y es que en algunas rutas, IAG y Air Europa eran los únicos operadores que ofrecían servicios. 

Del mismo modo, Bruselas también cree que la operación podría dañar al negocio de otras aerolíneas que dependen de la red de Air Europa para hacer escalas en el aeropuerto de Madrid y otros europeos. Sin el tráfico que alimenta Air Europa, algunas aerolíneas podrían optar por cancelar sus servicios a destinos internacionales dejando que IAG los acapare, en detrimento de los viajeros que verían reducida a una las opciones.  

90 días para tomar una decisión

La Comisión dispone ahora de 90 días, hasta el 5 de noviembre, para tomar una decisión. Si durante la investigación se confirman sus sospechas y se determina que la compra pone en riesgo la competencia en el sector, podría obligar a España a deshacer la operación, dejando en el aire el futuro de Air Europa, que fue rescatada con 475 millones de euros públicos poco antes de ser vendida a AIG.  

Iberia cierra la compra de Air Europa por 500 millones

Redacción

Iberia, aerolínea del grupo International Airlines Group (IAG), ha cerrado este martes la compra de Air Europa por un importe de 500 millones de euros a pagar en cinco años. La operación, que ya ha sido formalizada, según pudo confirmar Efe, supone un descuento del 50 % respecto al precio inicialmente acordado en noviembre del 2019, cuando se valoró la aerolínea del grupo Globalia en mil millones de euros.

Ese ajuste se produce a consecuencia de la pandemia y su impacto en la industria de la aviación, que ha sido notable sobre las cuentas de Air Europa, que tuvo que ser rescatada el pasado octubre por la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), con una inyección de 475 millones. El rescate de Air Europa fue la primera operación financiada por el citado fondo, dotado con 10.000 millones y pensado para empresas solventes y estratégicas de la economía española, cuyos negocios peligren a causa de la pandemia. Por ello, ambas partes comenzaron una renegociación del acuerdo que se adaptara a las circunstancias económicas.

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