La plantilla de Alu Ibérica de A Coruña insiste en la reunión con Industria tras la sentencia de la Audiencia Nacional

M. M.

ECONOMÍA

Imagen de archivo de una de las últimas concentraciones de los trabajadores de Alu Ibérica
Imagen de archivo de una de las últimas concentraciones de los trabajadores de Alu Ibérica MARCOS MÍGUEZ

Anuncian una concentración para este jueves delante de la Delegación del Gobierno después del fallo condenatorio a Alcoa

16 jun 2021 . Actualizado a las 13:40 h.

La sentencia es un respiro en las plantas de A Coruña y Avilés, intervenidas desde comienzos de mayo por la Audiencia Nacional ante el riesgo de un posible delito de despatrimonialización. Al menos, judicialmente, las dos plantillas de Alu Ibérica ven legitimadas sus reclamaciones. Esta vez, por el fallo tomado por la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional después del juicio por demanda de conflicto colectivo celebrado el pasado 20 de mayo. «El comité de empresa valora positivamente la sentencia publicada este martes por la demanda interpuesta por los sindicatos de CC.OO., UGT, USO, CIG Y APC por los incumplimientos del ERE y del acuerdo de venta que el Grupo Alcoa Inespal  realizó. Este fallo es contundente en sus fundamentos y viene a constatar lo que siempre hemos denunciado públicamente, que no ha sido otra cosa, que el tremendo engaño al que esta multinacional nos ha sometido en todo el proceso del ERE que promocionó el 17 de octubre del 2018. Son los respectivos abogados de los sindicatos demandantes los que tienen que hacer un análisis más pormenorizado de esta sentencia, pero una cosa queda clara y es que en todo este tiempo teníamos razón y que nuestra lucha por la verdad y la justicia era legítima», indican desde el comité de empresa de factoría de A Grela. Su presidente, Juan Carlos López Corbacho, fue uno de los cinco empleados despedidos tras la huelga de diciembre por la actual dirección, en manos del Grupo Riesgo. Otra actuación sobre la que la justicia, en este caso un juzgado coruñés, les dio la razón a los trabajadores en marzo.

El respaldo que supone la sentencia refuerza para el comité su principal reivindicación. «Ahora y más que nunca es necesario que las administraciones central y autonómicas tomen las riendas de nuestro sector y protejan la producción de aluminio primario en nuestro país, porque si algo ha quedado probado es que Alcoa tenía y tiene un claro objetivo, que es destrozar nuestras fábricas para quedarse con nuestro mercado y no se les puede consentir. Por ello es necesario que el Ministerio de Industria convoque de urgencia la reunión con la representación social prometida en abril de este año y buscar de una vez por todas el futuro industrial y de nuestros empleos que tanto  hemos luchado. Asimismo, seguiremos reclamando que la Xunta de Galicia asuma sus competencias en materia industrial y no se dedique a mirar solo hacia Madrid para la solución que necesitamos», remarca el comité.

Para este jueves, a las 12.30 horas, anuncian una nueva concentración a las puertas de la Delegación del Gobierno en A Coruña, en la plaza de Ourense.

Alcoa, condenada a indemnizar o recolocar a los trabajadores de Alu Ibérica

Mila Méndez

Como ahora pretende hacer en San Cibrao (Lugo), Alcoa quiso deshacerse de sus factorías de A Coruña y Avilés en el 2019, cuando anunció que las había vendido. Sin embargo, la multinacional del aluminio nunca dejó de ser el «empresario real» de los trabajadores de las plantas. Esta es la conclusión a la que ha llegado la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, cuya sentencia, conocida este martes, añade que la compañía deberá, por tanto, responder ante ambas plantillas.

El fallo referido al juicio por la demanda colectiva celebrado en mayo condena al grupo estadounidense a indemnizar a los afectados por las extinciones que se produzcan y a la recolocación externa de los empleados en los términos pactados en el preacuerdo alcanzado el 15 de enero del 2019. Una solución al anuncio del ERE, ante su pretensión de cierre, presentado en el 2018. El pacto fue condicionar los despidos colectivos a la búsqueda de un comprador que garantizase dos años como mínimo de estabilidad y empleo. El inversor elegido por Alcoa fue el fondo suizo Parter, que apenas aguantó unos meses. En abril del 2020 las factorías se revendieron al Grupo Riesgo.

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