El Banco de España anticipa un mayor crecimiento del PIB, hasta el 6,2 %

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Sandra Alonso

Alerta de que la escasez de componentes para el sector del automóvil puede seguir lastrando las exportaciones

15 jun 2021 . Actualizado a las 09:02 h.

La recuperación toma forma y más rápido de lo previsto. Lo ha confirmado este lunes el Banco de España, tras dar a conocer sus nuevas previsiones económicas, corregidas al alza. 

El crecimiento del PIB alcanzará el umbral del 6,2 % este año, dos décimas más de lo que auguró el organismo en el mes de marzo. «El pronunciado dinamismo de la economía en lo que resta de este año dará lugar a un potente efecto de arrastre sobre la tasa media de variación del PIB en el 2022, que ascendería al 5,8 % [medio punto más de lo calculado en marzo], antes de desacelerarse hasta el 1,8 % en 2023», reza en su informe.

Las previsiones mejoran, pero España seguirá rezagada en la recuperación del conjunto de la eurozona. Mientras la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, prevé recuperar los niveles de riqueza previos a la pandemia en el primer semestre del 2022 para el conjunto de economías del euro, el Banco de España la aplaza al «último tramo del 2022». Incluso se podría postergar hasta el 2023 «lo que indica que, aunque transitorio, el impacto de la crisis sanitaria será relativamente persistente». El PIB remonta el vuelo, pero el déficit seguirá en cotas mucho más altas de las permitidas por la UE: en el 2023 todavía se situará en el umbral del 4,3 % (1,3 puntos por encima de lo que exigen las reglas de disciplina fiscal). 

La economía aún no funciona a pleno pulmón, pero está despertando con rapidez, impulsada por el sector servicios. El levantamiento de las restricciones ha permitido abrir las puertas de par en par en los bares y restaurantes, lo que llevará a un repunte significativo intertrimestral del PIB del 2,2 % en los meses de abril, mayo y junio. ¿Qué hay del turismo? Será el que más problemas tenga para levantar cabeza, no solo porque todavía persisten restricciones y no ha acabado la campaña de vacunación, también porque existe el riesgo de que cambie la pauta de consumo de quienes solían visitar España. El Banco de España cree que en el tercer trimestre del año habrá recuperado el 50 % de la demanda del 2019, pero su recuperación no será completa hasta finalizar el 2023

Empleo

Las cosas también marchan mejor de lo previsto en el mercado laboral. Las horas trabajadas retomarán a partir de este trimestre su senda alcista, en línea con la recuperación del PIB. El crecimiento de las horas trabajadas sería del 6,7 % en el 2021, avance que se moderaría hasta el 5,4 % y el 1,8 %, respectivamente, en el 2022 y en el 2023. Esta recuperación del empleo permitiría reducir el paro, hasta situarse por debajo de los niveles prepandemia desde finales de 2022.

La cifra de desempleados se situará este año en el 15,6 % de la población activa (frente al 17 % previsto). En el 2022 caerá al 14,7 % y al 13,7 % en el 2023. Para el Banco de España, esta evolución favorable del mercado de trabajo «refleja la efectividad de las políticas desplegadas frente a la crisis», radicalmente distintas a las que se siguieron tras la crisis del 2008. 

A pesar de los signos positivos, sus expertos no descartan «secuelas» en el tejido productivo que puedan pasar factura a los trabajadores: «No se puede ignorar que, como resultado de la crisis, se puedan producir cambios estructurales de calado en la estructura productiva de la economía, que traería consigo la necesidad de ajustes de factores de producción entre distintas ramas y empresas». 

Crisis de componentes

La actividad económica del país también se vio lastrada por la escasez de componentes electrónicos, que afectó especialmente a la industria del automóvil, cuyo peso en las exportaciones de bienes españolas es particularmente elevado —un 11 %—. El Banco de España cree que las exportaciones perdieron pujanza al tener que retrasar entregas. Y no solo eso. Cree que la crisis de los microchips podría alargarse: «Existe el riesgo de que pueda tener una cierta persistencia a lo largo de este año», alerta. Las dificultades logísticas asociadas a la materialización del brexit y el bloqueo temporal del Canal de Suez por el encallamiento del Ever Given, también dificultaron el despegue del sector exportador que, según el organismo, contribuirá de forma positiva a la balanza de pagos en los próximos tres años.