Menos de 1,5 millones de trabajadores tienen garantizado cada año su poder adquisitivo

lucía palacios MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

ALBERT GEA

Los sindicatos quieren recuperar la cláusula que actualiza los salarios con el IPC

24 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de que el año de la pandemia los precios se desinflaran a tasas negativas no vistas desde años atrás, estos últimos meses se están disparando y la inflación escaló en abril al 2,1 %. Los cerca de nueve millones de pensionistas no deben preocuparse, puesto que, aunque sus prestaciones se han revalorizado este año un 0,9 %, el Gobierno les compensará en caso de que finalmente el IPC cierre por encima de ese nivel. Es decir, no perderán en ningún caso poder adquisitivo. Además, antes de que finalice el 2021 el Ejecutivo aprobará una nueva ley en la que les garantizará de nuevo que mantendrán su capacidad de compra en todo momento, según recoge el plan de recuperación enviado a Bruselas y tal y como se ha pactado ya con los agentes sociales.

Sin embargo, ¿qué pasa con los trabajadores? Los salarios este año están contenidos a consecuencia de la pandemia y, aunque gracias al IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) se habían comenzado a impulsar después de años de devaluación y se consiguió en el 2019 una subida media por convenio que rozó el 2,3 %, en el 2020, a consecuencia también de la pandemia, las alzas volvieron a situarse por debajo del 2 %. Y esa tenencia se ha agudizado en lo que vamos de ejercicio, puesto que el incremento salarial pactado por convenio ha descendido hasta el 1,5 %, según los últimos datos de abril publicados por el Ministerio de Trabajo. Significa esto que este año los trabajadores están perdiendo poder adquisitivo, puesto que, por el contrario, los precios se han disparado por encima del 2,2%. Y solo 1,5 millones lo tienen blindado.

Para combatir esto, antes era habitual que los convenios recogieran lo que se llama cláusula de garantía salarial, que obliga a revisar la subida de los salarios al alza en caso de que la inflación sea mayor para compensar ese diferencial, a semejanza de lo que se ha hecho estos últimos años con los pensionistas, cuando les ha abonado una paguilla por las décimas de desvío del IPC y presumiblemente se hará también este año. Y así sucedía mayoritariamente con los trabajadores hasta el año 2008. Hasta julio de aquel ejercicio más de la mitad de los convenios (el 54,4 %) contaban con cláusulas de revisión que daban protección a prácticamente tres de cada cuatro trabajadores (el 74,1 %).
 

Declive 

Pero estalló la Gran Recesión y comenzó a decaer paulatinamente. Además, en plena crisis el IPC volvió a escalar por encima del 2 % entre el 2010 y 2012 y los empresarios se quejaban de que las cláusulas de revisión salarial, al originar subidas adicionales, estaban elevando la factura de los costes laborales en plena recesión económica. El remate final fue la aprobación de la reforma laboral, que mermó la capacidad de negociación de los sindicatos y provocó que comenzara su declive.