El coche de segunda mano arrasa en Galicia con casi el 80 % de las ventas

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Oscar Vázquez

De enero a abril se compraron 36.000 modelos usados y solo 7.700 a estrenar

14 may 2021 . Actualizado a las 15:26 h.

¿Qué coche me compro? La pregunta es ya un tópico inevitable, desde que el diésel cayó en desgracia y mientras el eléctrico no acaba de arrancar. El mercado ofrece muchas posibilidades. Pero en Galicia hay una que gana contra todo pronóstico: la segunda mano. Los expertos del motor hablan de una edad de oro del vehículo usado, pero ¿cuánto hay de incertidumbre, de dudas sobre la decisión a tomar; cuánto de preocupación por las emisiones y cuánto, en realidad, de no tener el dinero o la seguridad laboral suficiente para poder pagar un modelo nuevo?

«Todo influye» dice el sector. Cómo si no explicar que el 78 % de los vehículos que se compran en Galicia son de segunda mano y que esta sea la comunidad con el tercer mayor mercado de modelos de ocasión.

Entre enero y abril, en Galicia se vendieron 36.026 unidades de segunda mano, y solo 7.729 coches a estrenar. En proporción, por cada modelo nuevo despachado se comercializaron cinco usados, con las consecuencias que esto tiene para el envejecimiento del parque móvil gallego -uno de los más antiguos de España, con casi 14 años de media de edad- tanto desde el punto de vista de las emisiones de gases contaminantes como de la seguridad vial.

Incertidumbre y pandemia

Así lo advierte Ganvam, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios. Los datos de la patronal de la distribución muestran que los más demandados fueron el año pasado los modelos de entre tres y cinco años, procedentes en su mayoría de flotas de alquiler paradas por la pandemia, con una subida de ventas del 4,5 % al cierre del año. «Estos vehículos se convirtieron en la opción de buena parte de los compradores que, en tiempos de incertidumbre económica, decidieron no invertir en un modelo nuevo», aseguran en Ganvam.

Dice el sector de la distribución que la incertidumbre que ha habido en cuanto a planes de ayudas, y a las diferentes tecnologías que empiezan a dar relevo a los tradicionales modelos de combustión han desviado el interés del consumidor hacia modelos económicos y que esto también ha influido en el fuerte descenso de las matriculaciones de coches nuevos, en favor de la venta de segunda mano. Por otra parte, el miedo al contagio por coronavirus ha llevado a una parte de la población española a abandonar el transporte público para utilizar medios privados en sus desplazamientos diarios. «El coche particular se ha presentado como una alternativa, pero en un contexto de crisis económica e incerteza laboral resulta difícil para muchas familias afrontar la adquisición de uno nuevo», dicen fuentes de la red comercial. De ahí que muchos consumidores se hayan decantado por la opción más barata.

Un parque polarizado

«El parque español de vehículos ya estaba polarizado entre coches nuevos y muy viejos, y el covid está acentuando la tendencia dadas las connotaciones sociales y económicas de la pandemia. Aquellas personas que quieren un vehículo lo necesitan para trabajar, sin pensar en desplazamientos por ocio y vacaciones, por lo que optan por soluciones muy económicas y hasta que el coche dure», sostiene Nicolás Cantaert, director general de Sumauto.

Conductores jóvenes

Según datos de MSI para Sumauto, especialista en portales verticales de automoción que agrupa a Autocasión y AutoScout24, entre otros, los conductores jóvenes con bajo poder adquisitivo y el impacto del covid han impulsado la demanda del vehículo usado de alta edad, más asequible

Un parque de vehículos añejo que se resiste a rejuvenecer

En este escenario geriátrico del automóvil, Galicia se sitúa prácticamente a la cabeza, con los coches más viejos de España. La media de edad del parque móvil gallego es de 13,7 años, solo superado en la península por los 13,8 de Castilla y León.