Entre 90 y 1.220 euros al mes: así serán las cuotas de autónomos cuando coticen por ingresos reales

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

JOSE PARDO

Al finalizar el período transitorio, dentro de diez años, solo pagarán menos que ahora quienes ganen menos de 17.000 euros al año

12 may 2021 . Actualizado a las 19:54 h.

Todavía es un borrador, pero es la primera vez que el Gobierno pone cifras a las cuotas que pagarán los autónomos cuando empiecen a cotizar por ingresos reales. El ministro de Seguridad Social,  José Luis Escrivá, ha remitido a sindicatos y patronal su propuesta para el nuevo sistema de contribución por ingresos reales, que quiere dejar atado con los agentes sociales para incluirlo dentro del primer acuerdo para la reforma de las pensiones, que debería cerrarse en las próximas semanas.

La intención del Gobierno es aprobar la nueva normativa a lo largo del próximo año, aunque no se empezaría a aplicar (y por tanto no tendría efecto en las cuotas) hasta el 2023. Y el despliegue será progresivo, con un período transitorio de nueve años, en los que los tramos de cotización y las cuotas se revisarán cada tres ejercicios, pudiendo acortar el calendario si así se consensúa con los agentes sociales.

Así, durante el primer año de aplicación, la actual cuota mínima, de 286,1 euros mensuales se sustituiría por otra de entre 200 y 400 euros en cada uno de los trece tramos que la Seguridad Social consensuó con las organizaciones de autónomos. Aquellos profesionales que tengan un rendimiento neto en su negocio inferior a los 3.000 euros anuales tendrán que abonar 200 euros al mes (un 30 % menos que ahora), una cantidad que se incrementará en quince euros en cada tramo, hasta llegar a un mínimo de 400 euros (un alza del 40 %) para los autónomos con ganancias superiores a los 48.481 euros.

Al final del período transitorio (esto es, en el 2031, salvo que se pacte con sindicatos y patronal una aceleración del calendario), la cuota mínima quedaría fijada en 90 euros mensuales, una cantidad casi un 70 % inferior que la actual. Los saltos por tramos serían ya mucho más acusados hasta llegar a una cotización base de 1.220 euros al mes para aquellos trabajadores por cuenta propia con más ganancias. Esta cifra cuadriplica de largo el actual recibo para quienes tributan por la base mínima, como hacen en la actualidad muchos de estos profesionales con más ingresos (y el 86 % de un colectivo de 3,3 millones de personas), y se aproxima mucho a la cuota máxima vigente.

Finalizado el proceso de despliegue de la reforma, solo aquellos autónomos que ganen menos de 17.000 euros al año cotizarían menos que ahora.

Hay que tener en cuenta que para la fijación de los trece tramos de cotización se toman como referencia no la facturación del negocio, sino el rendimiento neto, que se calcula como la diferencia entre los ingresos (ventas, servicios, subvenciones...) y los gastos deducibles, que son todos aquellos necesarios para tener actividad: alquileres, suministros, existencias, gastos de personal. Además, desde el 2018 también se incluyen los gastos de manutención del propio autónomo mientras se encuentra trabajando, siempre que se produzcan en establecimientos hosteleros y se paguen con tarjeta u otros medios electrónicos, y una parte de los consumos de su vivienda habitual si dedica parte ella a su actividad.

Hasta seis cambios al año

La idea del Gobierno es que los autónomos puedan elegir su base de cotización en función de sus previsiones de ingresos, con la posibilidad de modificarla hasta seis veces en el ejercicio. Será a año vencido, y una vez hechas las correspondientes declaraciones fiscales, cuando deberá proceder a regularizar su situación, ingresando la diferencia en caso de haber cotizado de menos o solicitando a la Seguridad Social una devolución si aportó de más.

El borrador conocido ayer generó malestar entre las principales organizaciones de autónomos, que criticaron tener que enterarse de un asunto que les afecta de lleno a través de los medios y no por boca del ministro u otro alto cargo de su departamento. Así, el presidente de UPTA, el gallego Eduardo Abad, dejó claro que no aceptarán las cuotas establecidas inicialmente para los profesionales con rendimientos inferiores a los 9.000 euros.