¿Adiós al IRPF conjunto? Seguro, estamos sin blanca

ECONOMÍA

María Pedreda

En breve vamos a tener que hacer frente a una subida de impuestos escalofriante

09 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Si decir que España está en quiebra es exagerar, asegurar que estamos empufados hasta las cejas (la deuda pública se sitúa en el entorno del 115 % del PIB) es la pura realidad. ¿Está justificado el gasto en ERTE, salario mínimo vital, ayudas varias y en una administración elefantiásica...? Conteste usted (con los matices que quiera), pero la situación es como la de cualquier hogar que haya gastado por encima de sus posibilidades y se haya empufado con créditos hasta las cejas. Así que en breve vamos a tener que hacer frente a una subida de impuestos escalofriante. Entre ellos, el que tendrán que soportar aquellas unidades familiares que se beneficiaron hasta ahora de la declaración conjunta del IRPF. Porque nadie se cree que la inclusión de esta medida en el documento entregado a Bruselas fue «un error», como dijo la vicepresidenta Nadia Calviño. Analicemos a lo que nos enfrentamos. María Antonia del Río, directora del área de People Services de KPMG Abogados, contesta a las siguientes preguntas:

1.- ¿Cómo nació la declaración conjunta y la individual?

A raíz de la Sentencia del Tribunal Constitucional del 20 de febrero de 1989 -que declaró inconstitucional que los miembros de una unidad familiar tuviesen que declarar obligatoriamente de forma conjunta-, se permite optar a la unidad familiar cada año por tributar de forma individual o conjunta, según sea más beneficioso. Anteriormente la declaración conjunta era obligatoria para matrimonios.

2.- ¿Cómo repercutirá en las arcas públicas la eliminación de las declaraciones conjuntas?

Se ha publicado que el incremento de la recaudación podría ser de unos 1.800 millones de euros.

3.- ¿Cómo repercutirá a cada familia o declarante?

Lo mejor es verlo con dos ejemplos: Un matrimonio con 2 hijos de 10 y 12 años en el que solo uno de los cónyuges trabaja y gana 25.000 euros al año tendría que pagar una cuota de 1.550,77 euros de IRPF si pudiera optar por hacer la declaración conjunta. Si esta opción no existiese la factura fiscal haciendo la declaración individual sería de 2.998,24 euros es decir pagaría 1.447,47 euros más, o en términos porcentuales tendría un incremento del 93 %.

Un matrimonio con 2 hijos de 10 y 12 años en el que solo uno de los cónyuges trabaja y gana 80.000 euros al año tendría que pagar una cuota de 20.762,69 euros de IRPF si pudiera optar por hacer la declaración conjunta. Si esta opción no existiese, la factura fiscal de ambos haciendo la declaración individual sería de 22.713,44 euros es decir 1.950,75 euros más, o en términos porcentuales tendría un incremento del 9,3 %.

4.- ¿Quiénes serán los más perjudicados?

Con carácter general, las unidades familiares en las que uno de los miembros no obtiene rentas o estas son bajas.

5.- ¿Qué medida se podría implementar para que no tuviesen derecho a la declaración conjunta las rentas más altas?

Se podría implementar un límite a las rentas que pueden acogerse a esta modalidad, o reducir el beneficio fiscal, en función de las rentas que se obtienen.