Cerradas las conversaciones con los diferentes Gobiernos por las pruebas en la planta

La Voz

ECONOMÍA

23 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La central de carbón de As Pontes ha sido fue la única en la que Endesa puso en marcha unas pruebas para evaluar la posibilidad de que se utilizase una mezcla de biocarburantes y mineral, o combustibles verdes y gas, para intentar que se mantuviese abierta. Durante un año y medio se llevaron a cabo reuniones con representantes del Ministerio de Transición Ecológica -a través del Idae-, Xunta -representada por el Inega- y del Concello pontés, por un lado, y también, de forma más amplia, con sindicatos, empresarios y transportistas. Agentes políticos y sociales defendieron la continuidad de la térmica, pero las evaluaciones realizadas llevaron a Endesa a dictaminar que el uso de biocombustibles no era viable ni desde el punto de vista técnico ni medioambiental ni económico.

Dimensión económica

En este último aspecto se centraron las pasadas reuniones. El 16 de abril se llevó a cabo la última, en la que las partes volvieron a discrepar en cuanto a los datos económicos. Sin embargo, el proceso llegó a su fin, y queda descartada definitivamente esa posibilidad, que la eléctrica no ve rentable.

A partir de ahora, el diálogo de la empresa con las Administraciones se centrará, como sucede en el resto de los territorios en los que está llevando a cabo el cierre de instalaciones de carbón, en torno a las inversiones para acometer una transición justa, que evite la pérdida de empleos y ponga en marcha alternativas a la desindustrialización y descapitalización humana de la comarca.