La Sareb elevará en 35.000 millones la deuda pública del Estado

Clara Alba MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

El Gobierno estudia alargar la vida del banco malo más allá del 2027 para evitar computar sus pérdidas

23 mar 2021 . Actualizado a las 20:48 h.

La sombra del rescate bancario sigue pesando sobre la economía española, esta vez a través de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb). Eurostat ha exigido que se reclasifique el conocido como «banco malo», de tal forma que su deuda pasará a computar como deuda pública del Estado. Y también impactará en el déficit. En concreto, y según fuentes del Gobierno, la deuda actual de Sareb asciende a 35.000 millones de euros, que ahora pasarán a engordar la deuda pública nacional con fecha de cierre de 2020. De este modo, la ratio de deuda sobre PIB del pasado año escalará hasta el 120%, por encima incluso de la previsión inicial del Gobierno de 118,8%, que finalmente quedó en el 117,1% del PIB. La reclasificación también afecta al déficit. Y este punto es clave para cumplir con Bruselas cuando se recupere la disciplina fiscal, que quedó congelada como consecuencia de la pandemia. En algún momento habrá que recuperar la normalidad en ese sentido y, tras un año de gasto imparable para hacer frente a los daños sociales de la crisis, las fuentes consultadas apuntan a que el impacto de la Sareb en el déficit estará muy por encima de los 7.000 millones de euros. Esa es la cifra del patrimonio neto negativo del organismo a cierre de 2019, a la que habría que sumar las pérdidas que se contabilicen de 2020 y que se cerrarán la próxima semana. Desde el Gobierno apuntan que el impacto afectará a las cifras del ejercicio 2020, y esperan poder ir reduciéndolo cuando se vayan vendiendo las carteras de activos de Sareb. El llamado banco malo se creó en el año 2012 para gestionar los activos tóxicos de la banca. Contaba con un 45% de capital del Estado y un plazo de liquidación hasta 2027.

Pero las condiciones originales de su creación, que determinaron que la entidad quedase fuera del perímetro público, han variado, como aquella que implicaba que Sareb no tuviese pérdidas significativas (y sin embargo ha generado pérdidas recurrentes en todos los ejercicios). Esta situación motivó un replanteamiento por parte de las autoridades estadísticas. Ya desde el pasado año, Eurostat apuntaba que la solución tenía que pasar por la reclasificación.

Ante la nueva situación, las fuentes consultadas apuntan a la posibilidad de extender la vida de Sareb más allá de 2027, para tener más tiempo para gestionar e ir vendiendo sus activos a buenos precios. Una idea que puede rememorar el proceso de extensión de los plazos de salida del FROB del capital de Bankia