El Gobierno destinará 7.000 millones en ayudas directas a pymes y autónomos

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Mariscal

El Consejo de Ministros extraordinario convocado para hoy dará luz vezde definitiva a estos fondos que se transferirán a las regiones

12 mar 2021 . Actualizado a las 09:23 h.

El Consejo de Ministros extraordinario convocado para hoy dará luz verde definitiva al plan de rescate que anunció hace dos semanas el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El salvavidas, que estará dotado de 11.000 millones de euros, destinará 7.000 millones en ayudas directas a pymes y autónomos, según han confirmado a este periódico fuentes del Gobierno. Los fondos, que servirán para cubrir los gastos fijos y deudas a proveedores de los negocios, se transferirán finalmente a las comunidades autónomas, como defendían la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Eso sí, la Agencia Tributaria vigilará la concesión. Cualquier inyección deberá estar justificada. Los negocios tendrán que demostrar una caída de facturación del 30 % durante la pandemia. 

La decisión no ha estado exenta de polémica. Tanto por el tira y afloja de los últimos días sobre el volumen de ayudas directas, como por el mecanismo de inyección, ya que el socio morado del Gobierno, Podemos, exigía una gestión centralizada del dinero y hasta 8.000 millones de euros para repartir entre los pequeños negocios. Altos cargos del Ejecutivo, como Calviño y Montero, se mostraron reacios por el temor a desperdiciar fondos públicos en empresas zombis , aquellas que no podrán sobrevivir a la crisis aunque reciban apoyo del Estado. Esa cautela saltó por los aires ante la demoledora realidad: hay 130.000 pequeñas empresas con un pie en la insolvencia.

Los otros dos pilares del plan de rescate incluyen una partida de 3.000 millones de euros para la reestructuración de los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que ascienden en la actualidad a 117.758 millones de euros, 89.376 de ellos en garantías. Su gestión recaerá sobre los hombros de los bancos, quienes conocen al detalle qué créditos son dudosos y cuáles no. Otra partida de 1.000 millones se destinará a recapitalizaciones de empresas medianas que se han quedado sin caja para mantener la persiana subida. El dinero fluirá a través de la empresa pública Cofides.