Rebelión de comunidades contra el «enchufe» catalán en la fábrica de baterías

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

taller de baterías de PSA
taller de baterías de PSA Oscar Vazquez

Galicia suma apoyos a su candidatura para acoger una planta de este tipo

10 mar 2021 . Actualizado a las 17:38 h.

¿Galicia está cerca de Martorell? Según cómo se mire. Para la ministra Reyes Maroto, sí. Cuando el pasado jueves adelantó el acuerdo para la constitución de un consorcio público-privado con Seat (Volkswagen) e Iberdrola, para construir «cerca» una fábrica de baterías todo el mundo dio por hecho que el lugar elegido es Barcelona. Una decisión inesperada que desató tal rebelión, incluso en comunidades gobernadas por socialistas que trabajan en proyectos de litio, que la propia ministra se vio obligada a matizar sus palabras, y explicar que «cerca significa en España». Aunque de poco ha servido la aclaración, si se puede llamar así, porque el daño está hecho y la guerra de comunidades contra el enchufe catalán está declarada.

 Galicia, Aragón y Extremadura han sido las primeras en alzar la voz, no porque Cataluña se lleve la planta de baterías, sino porque la nueva infraestructura industrial, valorada en 5.000 millones, esté liderada por el propio Gobierno de España (sin participación conocida del Ejecutivo autónomo), que da por hecha la concesión de fondos europeos para la reconstrucción cuando, ni siquiera se ha abierto el plazo de selección de los demás proyectos que han sido presentados por el resto de las comunidades.

En Galicia, el presidente Núñez Feijoo, reaccionó en cuestión de horas al anuncio del Gobierno, que tildó de «sorprendente» por el solo hecho de producirse antes de resolverse el proceso de selección de proyectos financiables con fondos europeos. Escoció de forma especial porque la Xunta está «trabajando en una candidatura del sector de la automoción», con una inversión de más de 1.000 millones a través de la planta de Stellantis Vigo (antigua PSA) y la industria auxiliar, aunque este proyecto no incluye una planta de producción de baterías, porque la multinacional francesa tienen su propio consorcio que produce células de propulsión de coches eléctricos con plantas en Francia y Alemania.