Yolanda Díaz: «O turismo e a hostalería non son sectores quebrados, van volver á súa actividade normal»

Redacción LA VOZ

ECONOMÍA

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En una entrevista en Radio Voz, la ministra de Trabajo pidió que se cumpla el acuerdo de investidura y defendió la utilidad de reivindicaciones globales como la del 8M

08 mar 2021 . Actualizado a las 15:47 h.

La tercera ola de la pandemia ha golpeado con dureza y no solo en el terreno sanitario. Las medidas de restricción para aliviar la presión hospitalaria han disparado la cifra de trabajadores en ERTE, que volvió a superar los 900.000 en febrero en el conjunto de España. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reconoce el golpe, pero matiza que se está circunscribiendo a unos sectores muy concretos: «Temos uns sectores ben delimitados, o turismo, a hostalería e unha parte dos servizos, como o comercio, a cultura ou o ocio, que o están a pasar moi mal pola crise sanitaria». Y quiso dar una pincelada de optimismo, recordando que al igual que más de dos millones de trabajadores que estuvieron con el empleo suspendido durante el confinamiento de la pasada primavera ya han vuelto a sus puestos «con todos os seus dereitos», el mismo proceso se repetirá en los próximos meses en los sectores más castigados: «A medida que vaia avanzando o período de vacinación e vaiamos tomando medidas, axudas directas, estes sectores vanse recuperar. España é unha potencia mundial do turismo, non son sectores que estean en principio quebrados, senón que cando a xente poida viaxar van volver á súa actividade normal».

Así lo indicó en una entrevista este lunes en el programa «Camiño de volta», que emite Radio Voz y presenta Xosé Luis Barreiro Rivas. En esa charla, Díaz reconoció, tras semanas de debate sobre la necesidad de un plan de ayudas directas que previsiblemente se aprobará mañana en el Consejo de Ministros, que «é difícil calibrar as medidas» ante una crisis que se ha prolongado más de lo esperado y en la que la volatilidad de los datos sanitarios hace difícil prever escenarios ciertos.

Precisamente, cuestionada sobre las crecientes tiranteces dentro del Gobierno de coalición, no solo en materia de protección social, sino a cuenta de otros asuntos como la vivienda o las leyes de igualdad, la ministra defendió que las discrepancias son habituales incluso en Ejecutivos monocolor, «porque as carteiras teñen unha parte de diferencia». Y más si cabe cuando los componen dos formaciones. «Claro que hai debates. Hai que entender que somos diferentes, pero o importante é resolver eses debates», señaló Díaz, que aprovechó para señalar que las discrepancias que se pueden observar entre PSOE y Unidas Podemos en el Ejecutivo central no son más acusadas que las que se ven entre PP y Ciudadanos en gabinetes autonómicos como el madrileño o el andaluz. Y, de paso, lanzó un recado a la parte socialista del Gobierno, a cuyos miembros recordó que «o que temos é que respectar os acordos de goberno cos que nos presentamos á investidura. Iso é o que ten que ser cumplido, cos tempos o os debates que sexan precisos».

El 8M, una movilización necesaria

En pleno 8 de marzo, la ministra de Trabajo defendió la necesidad de seguir celebrando esta fecha: «Todos os días temos que reivindicar os nosos dereitos, pero é importante que con carácter internacional despreguemos accións que reivindiquen a igualdade como un valor fundamental da democracia». En ese sentido, rechazó los argumentos de quienes acusan al Gobierno de pretender politizar el movimiento feminista. «Unha cousa é a política e outra é facer partidismo dentro das institucións. O valor da igualdade é un valor político de primeira magnitude», destacó, para recordar a renglón seguido que esa misma regla de no ser partidistas en el ejercicio de la función pública debería seguirse no solo en el Gobierno central, sino también en las corporaciones locales y los ejecutivos autonómicos.

En cuanto a la creciente desafección respecto a las instituciones, Díaz dijo ser «conscente de que a cidadanía está a vivir un momento durísimo e hai moita lonxanía coa vida pública. Son dunha comarca moi golpeada e a xente ten medo a perder o traballo, que a súa empresa quebre. A cidadanía o que precisa é cercanía e que arranxemos os problemas que están a sufrir». Una reflexión que aprovechó para sacar a colación los escándalos del rey emérito: «Cada semana nos atopamos con fenómenos que son feos. O que viviamos a semana pasado coa vacinación das infantas é dificilmente sostible nun país que esixe uns estándares de transparencia e calidade democrática que non son os de outra época».