Cocinas fantasmas y lavanderías clandestinas: los negocios ocultos en pisos florecen en Galicia por la crisis

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

MARTINA MISER

Los administradores de fincas advierten de la proliferación de actividades que antes eran residuales

02 mar 2021 . Actualizado a las 17:28 h.

La crisis económica derivada de la pandemia está haciendo florecer la economía sumergida. Es lo que denuncian desde el El Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia (COAFGA), que este martes ha denunciado la proliferación en pisos particulares de actividades que antes eran residuales en nuestra comunidad. En concreto, los profesionales ponen el foco en dos negocios: las denominadas «cocinas fantasmas» (en inglés, dark kitchens) y lavanderías clandestinas.

En el primer caso, se trata de viviendas «donde se elabora y reparte comida de forma habitual y cuyos inquilinos o propietarios no cuentan con los permisos y licencias necesarios para realizar esta actividad», tal y como explica la secretaria del COAFGA, Teresa Suárez Agrasar. Desde la organización puntualizan que detrás de estas cocinas clandestinas suelen estar profesionales que han tenido que cerrar sus establecimientos a causa de la pandemia u otros particulares, generalmente inmigrantes, que cocinan recetas de sus países de origen o bocadillos en grandes cantidades y luego las distribuyen o entregan a los clientes directamente.

«Además de ser una actividad clandestina que no cuenta con los permisos oportunos, la falta de instalaciones adecuadas y seguras ponen en riesgo a las comunidades de propietarios que viven en esos edificios, sin olvidar los numerosos trastornos que ocasionan, como exceso de ruidos; trasiego excesivo de gente, olores y humos; generación de grandes cantidades de basura y atascos constantes en tuberías y desagües, provocados al tirar restos de comida por los fregaderos», advierten los administradores de fincas.