Los concesionarios gallegos se preparan para la desescalada con descuentos de hasta el 20 %

Los cierres perimetrales engordaron de nuevo el «stock»


Redacción / La Voz

Los principios de año no suelen ser buenos para las ventas de coches. Pero las tres semanas de semiconfinamiento, los cierres perimetrales a causa de la tercera ola de la pandemia y la subida del impuesto de matriculación para la gran mayoría de los coches nuevos, han supuesto un duro golpe para un sector ya vapuleado por la crisis, dejando el negocio en niveles de hace treinta años. Y eso, al cierre enero. Pero es que, a pocos días para que se conozcan las cifras de febrero, las previsiones no suponen alivio alguna para un mercado en el que las ventas han caído un 45 % en el caso de Galicia.

La práctica ausencia de demanda engordado el stock de vehículos que se acumula en los concesionarios, que, con la desescalada, volverán a tirar de descuentos para reanimar las ventas. «Estamos preparando fuertes campañas para marzo», reconoce José Miguel López Sedes, del grupo Arrojo, porque prevé «un aluvión de tráfico en los centros de venta». Se refiere a la afluencia de clientes que acuden al concesionario para sopesar las distintas alternativas antes de decidirse a comprar. Esta línea comercial directa de atención al público ha permanecido prácticamente paralizada durante semanas y ahora volverá a la vida con grandes ofertas para liquidar existencias.

«Tenemos depósito suficiente para abastecer toda la demanda», aclaran desde Arrojo. Y, aunque la mayoría de los concesionarios están cerrando las nuevas campañas, los descuentos que manejan están por encima del 20 %. Se podrá adquirir un modelo equipado al precio de un básico. Y para quienes quieran sortear la subida del impuesto de matriculación, les queda la opción de los kilómetro cero. Los precios para cambiar de coche, dicen, se ajustarán a todos los bolsillos.

A estas alturas de año, el daño en las cuentas de estos centros de venta está más calculado que hace doce meses, cuando irrumpió la pandemia y con ella el cierre obligado de toda actividad. Ahora, el sector lo fía todo a la vacuna y al efecto que el antídoto tendrá en la recuperación económica. Pero, aun en este escenario de pérdidas hay quien ve el vaso medio lleno, «es una parada, otro bache en el camino. El único termómetro que determinará el futuro del sector es cómo contribuirá la vacuna a la reactivación de la economía. Según lo haga, remontará nuestro sector», explica López Sedes.

Además de en los clientes directos que acudan a la red de puntos de venta, las esperanzas están puestas también en las decisiones de compra para la renovación de las flotas, por parte de las compañías de rent a car, más vinculadas al turismo.

El futuro de las ventas de automóviles reside más, según el gerente de los concesionarios Arroyo, en cómo será la recuperación económica durante los próximos meses que en los modelos. «Los fabricantes tienen amplios catálogos de eléctricos y el mercado del diésel continuará durante años. Ese ya no es el problema», concluye.

Las marcas ofertan el Netflix de los coches 

Primero fue Spotify en el mundo de la música, luego Netflix en el audiovisual, poco después el textil y, desde hace un tiempo, también los fabricantes de coches se han incorporado a la vía comercial denominada movilidad por suscripción. Porche, Audi, Mini, Land Rover... ya cuentan con esta fórmula que permite disponer, a través de una aplicación o en la web del fabricante, de un coche de última generación por horas, días, semanas o meses a un coste fijo.

Se trata de una opción pensada para un segmento de población, los millennial (menores de 40 años), que no tienen en su ADN el concepto de propiedad tan arraigado como en otras generaciones que les preceden. Es cierto que la pandemia ha ralentizado esta línea de negocio adicional que los fabricantes querían impulsar, pero, según los concesionarios consultados, quizás se relance cuando se supere la crisis.

En el caso de Audi, dispone en su catálogo de varios modelos para conducir con cuotas mensuales. Por ejemplo un A1 Sportback está disponible en esta fórmula por unos 200 euros a la semana, mientras que una berlina A7 de gama alta sale a unos 500 euros cada siete días.

El funcionamiento no es complejo, depende de cada marca y su aplicación, pero, en casi todos, el cliente elige el modelo que desea, el lugar donde quiere recibirlo y el día y la hora en que lo necesita.

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