Abengoa solicita concurso de acreedores tras fracasar la renegociación de la deuda

La compañía presenta en un juzgado sevillano la petición al no llegar a un acuerdo de reestructuración con la banca

Parque fotovoltaico de Abengoa en Andalucía
Parque fotovoltaico de Abengoa en Andalucía

Colpisa

«Una vez resuelto de forma definitiva el acuerdo de reestructuración de la sociedad y su grupo, siendo este acuerdo una condición necesaria para reequilibrar el patrimonio de Abengoa y una vez que el pasado 18 de febrero ha vencido la protección preconcursal (...) se ha tomado la decisión de solicitar la declaración de concurso voluntario de Abengoa, S.A. (...) considerando que esta medida es la más adecuada para salvaguardar los intereses de la sociedad y de todos los acreedores». Con este comunicado a la CNMV, la compañía daba a conocer el lunes a última hora de la tarde que había presentado solicitud de concurso voluntario de acreedores ante un juzgado de Sevilla.

«El consejo de administración, siendo consciente de la compleja situación y de las cada vez mayores dificultades para alcanzar una solución que satisfaga a todos los grupos de interés con posiciones, hasta ahora, enfrentadas, sigue comprometido en buscar alternativas para evitar la inviabilidad de las sociedades filiales que desarrollan la actividad del grupo y, con ello, preservar el empleo y tratar de minimizar la pérdida de valor, objetivo para el cual se solicita a todos aquellos que tienen intereses en la sociedad y su grupo la máxima colaboración para tratar de evitar perjuicios definitivos», indica la compañía .

El pasado viernes expiró el último plazo dado por los acreedores para el rescate. Según el acuerdo firmado en verano, los acreedores (encabezados por Banco Santander y KKR) aceptaban inyectar cientos de millones a cambio de quedarse con la mayoría de los activos. Una parte de los accionista rechazó este acuerdo y expulsó al consejo de administración: Ahora, intentaban hacer lo mismo con el actual presidente de Abengoa, Juan Pablo López-Bravo, en la junta de accionistas convocada para el 4 de marzo para trazar su propia estrategia.

La empresa informó al regulador de que los acreedores financieros no han otorgado los consentimientos solicitados por la sociedad para extender de nuevo el plazo para el cierre y ejecución del acuerdo de reestructuración anunciado el pasado 6 de agosto. Desde esa fecha hasta el pasado 19 de febrero se ha ido extendiendo el plazo de cierre de la operación al haberse obtenido en cada posible vencimiento los consentimientos necesarios al efecto, «a la vez que la firma sevillana ha trabajado, en todo momento y en paralelo, en la búsqueda de posibles alternativas» ante la negativa de la Junta a aportar los fondos.

Sin embargo, la compañía señaló que al no haberse obtenido un nuevo consentimiento para la extensión del plazo, el acuerdo de reestructuración «ha quedado automáticamente resuelto», y la financiación no puede ser ya ejecutada.

Tres mil empleados en España

La empresa cuenta con 14.000 trabajadores, 3.000 de ellos en España. La empresa lleva en preconcurso desde el 2015, cuando presentó una deuda tanto financiera como a proveedores de 20.000 millones.

Desde UGT mostraron su preocupación porque «cada día es más difícil sacar la empresa adelante y asegurar los puestos de trabajo». El secretario general de UGT FICA Sevilla, Manuel Ponce, instó a buscar la solución y abogar por un acuerdo de refinanciación que suponga el mantenimiento de la plantilla. «Después del verano la Junta no ha concretado su compromiso y esto ha dado pie a meses de incertidumbres, más la controversia de los accionistas y minoristas», señaló, al tiempo que criticó que «cada uno esté mirando sus intereses y no el interés general de los trabajadores que son los que van a sufrir y la industria en general».

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