Mamá Clotilde llevó la luz a Ponte Caldelas hace 114 años

La bisnieta de la fundadora de Eléctrica Los Molinos montó una operadora de fibra cuando los incendios destruyeron las líneas telefónicas

Beatriz Estévez, gerente de Aurea Telecom
Beatriz Estévez, gerente de Aurea Telecom

redacción / la voz

En Ponte Caldelas (Pontevedra), con unos 5.500 habitantes, todo el mundo conoce a la familia Estévez y la historia de mamá Clotilde. Así llaman todavía a la fundadora, en 1906, de Eléctrica Los Molinos, fruto de su empeño en que la luz llegase también a su pueblo. Y lo consiguió. El municipio se iluminó 19 años después que la capital, Pontevedra.

Casada con José Estévez, médico y luego alcalde de Ponte Caldelas, Clotilde decidió aprovechar el agua del río Verdugo que movían siete molinos situados junto a los terrenos de la familia para producir electricidad y, además, para hacer funcionar sus aserraderos de madera.

Clotilde era la emprendedora, pero el que firmaba los contratos era su marido. Las mujeres ni siquiera podían votar, y menos abrir un negocio.

La vieja central eléctrica ya no funciona y mamá Clotilde tampoco está, pero su legado y su empresa siguen vivos y en manos de sus descendientes. Beatriz Estévez, bisnieta de la fundadora, y como contagiada de su espíritu emprendedor, decidió ampliar y diversificar el negocio. Fue a raíz de los incendios forestales del 2016 que arrasaron montes y tendidos telefónicos, que dejaron sin comunicación a los habitantes de Ponte Caldelas durante meses. Entonces, la empresa decidió aprovechar sus postes de la luz para tender también los cables de la fibra. Y así nació Áurea Telecom, que ofrece sus servicios sobre todo en el sur de Galicia y que comercializa móviles en toda España.

MasMóvil copia el modelo

De la electricidad a la fibra desde Galicia. El camino inverso que acaba dar la operadora MasMóvil, con la compra de la comercializadora Lucera, con la que, como la empresa gallega, combinará también ambos negocios.

De competir con los grandes sabe un rato Beatriz Estévez, quien recuerda que los primeros despliegues para dotar de fibra a Ponte Caldelas se hicieron con fondos propios de la empresa. Pero después se propusieron ampliar las infraestructuras a las localidades más próximas e intentaron aprovechar las convocatorias de subvenciones de la Xunta para conectar el rural. Pero el pastel se lo comieron las grandes, y así en años sucesivos. En la actualidad, todo el municipio tiene fibra menos una parroquia, Taboadelo, cuyo despliegue quedó en manos de Telefónica. «Es una lucha permanente contra los grandes» operadores, lamenta Estévez. Esa pelea está dejando fuera a Áurea Telecom de las convocatorias de subvenciones para continuar con su plan de despliegue. Porque las ayudas «son la forma de conectar el rural» y sin ellas, solo con fondos propios, el objetivo «es carísimo». Por eso, la pequeña operadora se ha quedado a las puertas de Soutomaior, también en manos de Telefónica. Pero no se conforma y mantiene la mirada puesta en su expansión hacia Pontevedra.

Es una lucha permanente contra los grandes operadores

Por temor a que comparen sus cifras, más modestas, con las de las grandes del sector, Áurea Telecom prefiere no dar datos de abonados ni de facturación. Solo avanza que su nivel de penetración en Ponte Caldelas es superior al 50 %.

Trato personalizado

Estévez destaca que, dificultades para el despliegue aparte, Áurea ofrece servicios de Internet y teléfono que pueden competir en precio sin problemas con los que prestan las grandes. E incluso son mejores, sobre todo en atención. «Los clientes llaman y hablan conmigo, con Maite, nos conocen a todos», explica la gerente de la compañía.

Eléctrica Los Molinos sigue funcionando, pero los esfuerzos para la expansión de los negocios se centran en la división teleco, porque la otra, la histórica, entraña mayores dificultades, especialmente de índole regulatoria.

Mamá Clotilde, la mujer que fue capaz de iluminar a todo un pueblo

maría hermida

En 1907 puso en marcha una central que hizo que Ponte Caldelas tuviese luz solo 19 años después de Pontevedra

Bea y José Miguel Estévez reciben en la casa verde; en una vivienda de Ponte Caldelas que recuerda a la arquitectura indiana y que fue levantada por sus bisabuelos, José Estévez y Clotilde Fernández, mamá Clotilde. Van a contar la historia de esta mujer. Y la van a contar, principalmente, por un motivo: por hacer justicia con la historia de una mujer que se atrevió a ser emprendedora y visionaria a principios del siglo pasado. Hablan ellos mientras hacen una visita guiada por la casa, por los molinos y por una vieja central eléctrica que rodean el inmueble. Ahí, en ese último espacio, donde una antigua turbina está rodeada de andamios para ser reparada, es donde empieza todo. Porque fue mamá Clotilde la que, como ellos explican, en 1907, logró poner a funcionar esa central para dar luz a Ponte Caldelas solo diecinueve años después de que Pontevedra la tuviese. Ella, con esa iniciativa, fue la que puso el germen de una empresa familiar, Los Molinos, que, aunque adaptada a los nuevos tiempos, todavía sigue operando como distribuidora de energía.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Mamá Clotilde llevó la luz a Ponte Caldelas hace 114 años