Abandonar el puesto de trabajo por terror al covid no es motivo para prescindir del trabajador

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Consideran improcedente el despido, que se camufló como una baja voluntaria

12 feb 2021 . Actualizado a las 10:01 h.

El goteo de sentencias laborales relacionadas con la pandemia continúa. El Juzgado de lo Social número 1 de Cáceres declaró improcedente el despido de una trabajadora que se negó a acudir a su puesto por el terror que le provocaba la posibilidad de contraer el virus.

La empresa tomó la comunicación de la empleada, que llamó diciendo que no saldría de su casa y que asumiría lo que le pudiera «venir encima», como una baja voluntaria, que implica no percibir ni indemnización ni tampoco prestación por desempleo.

Sin embargo, el tribunal sostiene que a la trabajadora debería habérsele aplicado una sanción, un despido disciplinario o una extinción del contrato por ineptitud sobrevenida, todas ellas alternativas menos lesivas para los derechos de la empleada, pero que la empresa no lo hizo.