Galicia necesita 232 millones para arrancar sus planes de movilidad eléctrica

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

CITROËN

Iberdrola y Naturgy se suman al proyecto que aspira a recibir ayudas europeas

06 feb 2021 . Actualizado a las 13:51 h.

Los atascos, la contaminación y los elevados costes de mantenimiento de los buques y vehículos de combustión tienen los días contados. La economía vinculada a los combustibles fósiles se agota y lo hace a un ritmo más acelerado del que habían previsto la industria y los propios Estados, los mismos que en la UE se han fijado un objetivo ineludible: Reducir en un 55 % las emisiones de CO2 para el 2030. Para conseguirlo, Galicia necesita poner a punto toda su infraestructura. No se trata solo de vehículos, también de habilitar puntos de recarga en las estaciones de servicio, ofrecer alternativas de movilidad sostenibles y también de descarbonizar las rías gallegas, fuente de riqueza para la comunidad. Todos los planes ambiciosos necesitan un calendario, que lo hay, y una hoja de ruta financiera, que empieza a atisbarse.

Galicia necesita alrededor de 232 millones de euros para poder poner en marcha sus primeros planes de electromovilidad. Eso es lo que calcula la Xunta, que envió al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico un proyecto -en el marco de una llamada de interés- de hasta seis iniciativas con las que espera captar fondos europeos del Next Generation EU. Algunas ya se conocían, otras han sido incorporaciones de última hora, imprescindibles para poder cubrir todos los déficits en materia de transporte. Este será el primer sector en dar el salto a la economía verde.

La primera línea de inversión prevista lleva circulando algún tiempo. La Xunta la ha rescatado porque encaja con las condiciones impuestas por el ministerio. Se trata de los bautizados como «aparcamientos disuasorios», situados en los principales puntos de acceso a las ciudades. Están llamados a descongestionar las principales arterias gallegas, reduciendo los tiempos de espera y la contaminación. Allí se podrán cargar los vehículos eléctricos (2.000 puntos de recarga de 7,4 kW cada uno) o acceder a una oferta de transporte público «que garanta unha conexión rápida ata o centro das urbes», explica el Ejecutivo gallego. Algo que hasta ahora, brilla por su ausencia. Serán necesarios 12,5 millones de euros.