El impuesto de matriculación pincha en Galicia: la recaudación cae un 40 %

El desplome de ventas en España hace un agujero a Hacienda de 250 millones

PSA Vigo
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vigo / la voz

El impuesto de matriculación es uno de los gastos obligados que conlleva comprar un coche nuevo. Se paga solo una vez, no como el de circulación (el IVTM, o impuesto de vehículos de tracción mecánica), que cada año se abona en el ayuntamiento en el que está censado el vehículo. El abono de este tributo ronda de media los 350 euros para coches de combustión (los cero emisiones están exentos). A más ventas, más recaudación fiscal. Por eso la crisis en la que se ha visto sumido el mercado del automóvil en el 2020, con un desplome del 35 % de las matriculaciones, ha hecho un agujero a Hacienda de cerca de 250 millones de euros, al caer los ingresos un 39,4 % (372,9 millones frente a los 616 del 2019). En Galicia el impacto es también notable. La recaudación por impuesto de matriculación de vehículos finalizó el año pasado en los 13,6 millones de euros, un fuerte retroceso (del 42 %) en comparación con los 23,3 millones contabilizados en el 2019, según los datos publicados por la Agencia Tributaria.

El desplome de los ingresos golpea de lleno las arcas de las comunidades autónomas, que tienen transferido el tributo. Y se explica, según fuentes del sector, por el fuerte impacto de la pandemia y los confinamientos sobre las ventas de automóviles. Pero hay, además, otra razón de peso: desde el 2008, la cantidad a pagar por este tributo de matriculación depende exclusivamente del volumen de emisiones contaminantes del vehículo. De este modo, los coches que emiten menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro no pagan al fisco y, en Galicia, los modelos de combustión ecoeficientes, sumados al incremento de las matriculaciones de coches híbridos y eléctricos, ya suponen casi el 75 % de las ventas (alrededor de 30.000 unidades). Prueba de ello es que las emisiones medias de dióxido de carbono de los vehículos nuevos matriculados en Galicia fueron de 113 gramos, frente a los 121 gramos de un año antes, debido al empuje de los modelos menos contaminantes. La entrada en vigor, el 1 de enero de este año, del nuevo ciclo de homologación europeo WLTP, seguirá impulsando la venta de modelos con vehículos con bajas emisiones y, por tanto, con una menor o nula contribución fiscal. Pero, por otro lado, sostendrá los ingresos tributarios incrementando el gravamen sobre vehículos que hasta ahora estaban exentos, debido a nuevos baremos y a un sistema de medición de gases más preciso.

España peor que Europa

El desplome es generalizado y el 2020 pasará a la historia con uno de los peores registros desde que se contabilizan las ventas de coches, con una caída de tres millones de unidades en las matriculaciones de automóviles nuevos en Europa, un 23,7 % menos (9,9 millones de unidades) en comparación con el 2019. Los 27 mercados de la UE registraron caídas de dos dígitos. Entre los países más grandes, tras España (32,3 %) anduvieron cerca Italia (27,9 %) y Francia (25,5 %), mientras que las pérdidas anuales fueron significativas pero menos pronunciadas en Alemania (19,1%), según la patronal europea Acea.

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