Las empresas podrán solicitar las ayudas europeas a partir de marzo, con efecto retroactivo

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

El vicepresidente de la Xunta insiste en que los criterios de reparto no permiten a Galicia concurrir en pie de igualdad

20 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Iban a ser 140.000 millones de euros, pero finalmente España podría recibir hasta 150.000 del fondo Next Generation EU. ¿Por qué? Por el deterioro de la situación económica, según la vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño. En conjunto, es una cantidad desorbitante. Ni siquiera se puede comparar al Plan Marshall. «La economía está en la uci, pero hay una buena noticia: la vacuna está en los fondos europeos y en el apoyo a los empresarios. Por ello hay que ser positivos», deslizó ayer el director general de Sabadell Gallego, Pablo Junceda, en una jornada organizada por APD para analizar con las autoridades y la patronal las oportunidades que se abren para Galicia.

Todo dependerá de la preparación y la agilidad de las empresas. No faltan ideas. El jefe de la Oficina de Proyectos Europeos de la CEOE, Luis Socías, instó a guardar la calma, porque todavía no hay ni ventanillas ni licitaciones. Eso sí, insistió en la importancia de prepararse bien para cuando el reglamento del fondo (todavía en negociación) se ratifique y los ministerios comiencen a desembolsar el dinero. ¿Cuándo será eso, si la Comisión cree que se retrasará al verano? «El compromiso es adelantar las convocatorias. En marzo o abril se empezarán a lanzar», indicó. El Gobierno hará adelantos. Será una carrera contrarreloj porque el dinero que no se ejecute antes del 2026 se evaporará. Por eso recomienda a las firmas estar atentas a los anuncios de los ministerios e incluso echar a rodar proyectos antes de solicitar las ayudas: «Habrá convocatorias que permitirán financiar de forma retroactiva las inversiones desde este mes de febrero».

Habrá licitaciones públicas y ayudas directas a fondo perdido, aunque en ningún caso se financiarán al 100 %. Las empresas deberán asumir una pequeña parte del esfuerzo y, eso sí, tener en cuenta que «los fondos estarán exclusivamente vinculados a proyectos de inversión, nunca a gasto corriente», aclaró Socías. La intensidad de las ayudas será mayor para las pymes que el resto de empresas.