Los carburantes superan la depresión del covid y recuperan bríos con el cambio de año

Gasolina y gasoil marcan precios máximos desde la primavera


redacción / la voz

Los carburantes de automoción parecen haber superado la depresión que le provocó el coronavirus y han vuelto a recuperar bríos con la llegada del año nuevo. O sea, a subir de precio. Así se puede comprobar en el geoportal de hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica, que estrena un apartado de histórico de precios, hasta ahora no disponible. Según esa referencia oficial, los dos combustibles más utilizados por los conductores, el gasoil A y la gasolina E5 (la 95), se han revalorizado en las estaciones de servicio de Galicia en torno a un 2 % en relación a los primeros días de diciembre. De hecho, se encuentran en niveles máximos desde la primavera pasada, cuando el covid contrajo sus cotizaciones, arrastradas por el desplome de precios del petróleo y del consumo.

Así, el litro de gasolina se vendía el 2 de enero de media en Galicia a 1,211 euros, frente a los 1,187 de justo un mes antes; en cambio, el gasoil pasó de 1,074 a 1,104, con lo cual el incremento en este fue mayor y casi alcanzó el 3 %.

En ambos casos, se trata del nivel más elevado de precios desde marzo del 2020, cuando se decretó el primer estado de alarma y el confinamiento de la población.

Sin embargo, aún andan lejos de los niveles de enero del 2020, cuando el gasoil se expendía de media a 1,268 y la gasolina, a 1,342 euros el litro. Es decir, están casi un 13 % y un 10 % más baratos, respectivamente, que hace un año justo.

Las subidas que vienen

Fuentes del sector petrolero negaron que la subida con la que han estrenado el año los carburantes de automoción sea un efecto anticipado de la próxima creación del fondo para la sostenibilidad del sistema eléctrico, en el que las compañías del negocio de los hidrocarburos serán obligadas a soportar parte de la financiación de las primas a las energías renovables, que ahora pagan los consumidores de energía eléctrica en el recibo de la luz. Fuentes del sector anticiparon que ese sobrecoste para las operadoras repercutirá en el precio final de los carburantes: siete céntimos más por litro, pero a lo largo de los cinco años que se ha concedido el Ministerio para la Transición Ecológica para imprimir velocidad de crucero a ese fondo. Ese nuevo mecanismo todavía debe iniciar su andadura parlamentaria y su creación tardará meses.

Tampoco se ha aplicado (todavía) la equiparación fiscal entre gasolina y gasoil que quiere imponer el Gobierno y que se traduciría en un encarecimiento de 4,6 céntimos (IVA incluido) por litro de gasoil. La medida estaba incluida en los Presupuestos del Estado para el 2021, pero se retiró a instancias del PNV.

Las petroleras subirán los carburantes para costear la bajada de la luz

f. f.

Esas compañías asumirán con eléctricas y gasistas los 7.000 millones que pagan ahora los consumidores en el recibo

La tan esperada aprobación del real decreto que regula el estatuto para el consumidor electrointensivo quedó algo eclipsada por otro acuerdo del Consejo de Ministros del martes: la creación de un fondo para la sostenibilidad del sistema eléctrico, que implicará adelgazar en 7.000 millones anuales los costes fijos que hipotecan la factura de la luz que abonan casi 30 millones de hogares y empresas. Es decir, el recibo se reducirá a lo largo de cinco años un 13 %, según estimaciones del Ministerio para la Transición Ecológica. Esos 7.000 millones que se recaudan para sufragar las primas a las renovables no se esfumarán, sino que lo pagarán las empresas comercializadoras de energía, que serán obligadas a alimentar ese fondo de nueva creación en proporción a sus ventas. Ahí estarán todas. Las que se dedican a los hidrocarburos, al gas y a la luz. O sea, las eléctricas de siempre y también las petroleras, que compartirán el peso de financiar una medida que irá in crescendo para acelerar la descarbonización del sector eléctrico. Pero, indirectamente, acabarán pagándolo los consumidores. Como casi siempre. Fuentes del sector petrolero calcularon que los carburantes de automoción experimentarán un incremento de siete céntimos por litro a lo largo de esos cinco años de cadencia para la creación del fondo. Así que la luz se abaratará, pero ponerse al volante será más caro. La transición energética hay que pagarla y no todos están por la labor.

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