Las nuevas pensiones serán más pequeñas

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Expertos recomiendan acudir a planes complementarios para no perder poder adquisitivo

15 dic 2020 . Actualizado a las 18:03 h.

La población española envejece, aumenta la esperanza de vida, pero el relevo generacional no está asegurado. Mucho menos con la precariedad que todavía persiste en el mercado laboral. ¿Seguirán en pie las pensiones públicas dentro de 20 años? Sí, pero serán muy diferentes a las que conocemos. Eso es lo que auguran los expertos tras pasar revista a los últimos cambios introducidos por el Gobierno y las fuerzas políticas en el marco del Pacto de Toledo. No hay razón para la alarma, pero sí para preparar el camino para las pensiones que vienen. «Hay un deterioro de la confianza en el sistema público de pensiones y un cambio demográfico, pero no podemos dejar de ser optimistas. La pensión pública, aunque se pueda reducir, no va a desaparecer eso sí, debemos hacer lo posible por complementarla [...] El mejor momento para empezar es cuanto antes», deslizó ayer el director institucional del Sabadell Gallego durante un foro organizado por el Sabadell y La Voz de Galicia para analizar el futuro de las pensiones.

El aumento de la edad de jubilación hasta los 67, el incremento de los años de 15 a 25 para hacer el cálculo de la pensión y la eventual introducción del factor de sostenibilidad en el 2023 (que ajusta la pensión a la esperanza de vida) son algunos de los elementos introducidos en las últimas reformas para endurecer el acceso al 100 % de la pensión. El Gobierno español ha dado otro paso más hacia la reforma del sistema en sus Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2021: ha reducido el techo de desgravación en las aportaciones a los planes de pensiones privados (de los 8.000 euros a los 2.000) y ha aumentado el de los planes de empleo (de los 8.000 a los 10.000). Una apuesta decidida por la introducción de planes complementarios de carácter colectivo. Todos estos cambios apuntan en la misma dirección: para mantener el poder adquisitivo ya no podemos fiar la pensión al Estado, habrá que complementarla con productos de ahorro: «No hay que ser alarmistas. La pensión pública no va a desaparecer, pero si antes contaba con una pensión de 900 euros, ahora la tendré de 800», explicó ayer la experta en sistemas de pensiones públicos y privados, Inmaculada Domínguez.

En países como Alemania o Bélgica, los trabajadores cubiertos por un plan de empleo alcanzan el 39,9 % y el 60 % respectivamente. En España esta fórmula -que quiere impulsar el Gobierno- apenas alcanza al 13 %. Se trata de una anomalía en el entorno europeo. Domínguez lo atribuye a que, hasta ahora, no había necesidad de recurrir a planes complementarios porque la tasa de cobertura de las pensiones en España alcanzaba entre el 80 y el 90 % del último salario percibido (antes de las reformas). Una cuantía muy superior a la de nuestros vecinos. Si una persona percibía 1.000 euros en activo, al jubilarse recibía entre 800 y 900 euros al mes. Pero esto cambiará en los próximos años. Sin descontar el efecto de la introducción del factor de sostenibilidad previsto para el 2023, Domínguez cree que «en 20 años, la tasa de sustitución estará entre el 70 % y el 75 %». Para no perder poder adquisitivo en la jubilación, sugiere buscar complementos para el ahorro entre aquellos que aportan mayores beneficios fiscales.