La ourensana T-Solar, vendida por 120 millones, ahora vale 1.500

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

PILI PROL

Naturgy podría hacer posible el regreso de la compañía a manos de capital español

27 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace ya tres años T-Solar, el antiguo negocio de energías renovables de la malograda Isolux Corsan dejó su sede gallega. Se fundó en el año 2008, en el polígono ourensano de San Cibrao das Viñas, pero duró poco. La idea fue pionera: una planta de placas gigantes que quintuplicaban el tamaño habitual. El binomio entre materia prima (el silicio de la mina de Serraba) e industria innovadora funcionó. Pero la constructora, acuciada por sus problemas financieros, puso en venta la que llegó a ser la segunda mayor planta de fabricación de paneles solares de España en el 2017 -tras haber recibido más de 60 millones en ayudas públicas-, despidiendo a 170 trabajadores. En aquellos momentos, T-Solar contaba con una cartera de medio centenar de plantas fotovoltaicas, que sumaban una potencia de 326 megavatios repartidas por España e Italia, India, Perú, Estados Unidos y Japón,

Tras una disputada puja, el fondo estadounidense I-Squared, consiguió llevarse el gato al agua al pagar 120 millones de euros por el 100 % de las acciones de la compañía, llevándose su sede a Madrid. Una vez saneada y refinanciada, la empresa, que ha acometido una fuerte expansión en los últimos dos años, vuelve a estar en venta, y el fondo de inversión que la adquirió hace dos años está a punto de cerrar una de las operaciones más jugosas del mercado, por su elevadísima rentabilidad. Inesperadamente, o tal vez no, T-Solar ha despertado un ávido interés entre los inversores, con alrededor de 10 ofertas en la primera fase, de las que han pasado el filtro al menos tres. La de la china Three Gorges, la de un consorcio formado entre Q-Energy y el fondo de pensiones canadiense CPPIB y la de Naturgy, que podría hacer posible el regreso de la empresa solar a capital nacional. El precio a pagar es elevado. Las valoraciones se sitúan en el entorno de los 1.500 millones, para una empresa que a día de hoy cuenta con 37 plantas fotovoltaicas y termosolares en España con una capacidad de 266,51 megavatios; además de siete centrales en Perú, con 63,47 megavatios. E objetivo de I-Squared es firmar la operación en este 2020. Paradojas de la vida. En la nave que dejó T-Solar, en San Cibrao, ahora se fabrican persianas.