Nuevo cisma en la CEG: Díaz Barreiros renuncia tras 48 horas de presidente

Aboca a la patronal gallega a otras elecciones a las que volvería a presentarse


La Voz

La patronal gallega vuelve a perder la cabeza. Adiós a las promesas de trabajar por el consenso. Las buenas intenciones manifestadas por José Manuel Díaz Barreiros este pasado martes al ser proclamado presidente de la CEG (Confederación de Empresarios de Galicia) apenas han durado poco más de 48 horas.

A última hora de la tarde de este jueves, el flamante presidente renunciaba, vía comunicado de prensa, y sin avisar previamente a las patronales provinciales, abocando de nuevo a la organización a la enésimas crisis de gobernanza.

¿Por qué ha dimitido el presidente de la CEG? «La presión le pudo», dicen fuentes sectoriales, que solo un día antes manifestaron públicamente su disconformidad por el procedimiento de elección llevado a cabo.

Porque no hubo votación presencial en la sede de la organización en Santiago. Minutos antes de que se abriesen las urnas, Pedro Rey, el contrincante de Díaz Barreiros, anunciaba su retirada por falta de apoyos suficientes allanándole el camino a la presidencia al ourensano Díaz Barreiros, sin necesidad de recontar los sufragios que habían comenzado a ser emitidos vía telemática desde el viernes anterior.

Las duras valoraciones vertidas desde distintos ámbitos de la CEG, calificando el proceso de «traición», «chapucero» o «antidemocrático» habrían hecho mella en el ánimo del nuevo presidente, que optó por tirar la toalla apelando a la honorabilidad de la patronal gallega.

Cuestión de honor

Al menos ese es el argumento en el que se refugia en el comunicado para justificar su inédita espantada. Argumenta que el «proceso electoral democrático» llevado a cabo había suscitado las dudas de asociados de la institución, que ponen en cuestión la legalidad del mismo. El empresario ourensano defiende la limpieza de las elecciones, pero aclara que opta por abandonar el cargo «para salvaguardar la buena imagen de la institución».

Los asociados a los que se refiere Díaz Barreiros recabaron información sobre el proceso electoral y pusieron en duda su correcta celebración con una serie de escritos firmados por los representantes de las entidades empresariales Asime, Cesagal, Cece Galicia, y por la propia Confederación de Empresarios de Pontevedra, cuyo presidente, Jorge Cebreiros, habría apoyado la elección del ahora ya dimitido nuevo presidente.

Fuentes internas de la organización empresarial se han mostrado críticas con la decisión de no concluir el referendo que habría llevado igualmente a Díaz Barreiros a la presidencia de la CEG, ya que contaba con mayoría suficiente. «Había que terminar la votación. No se tendría que haber paralizado una vez iniciada, y además ya solo quedaba una hora de votación, pero se optó por la elección por aclamación, y ha sido un gran error», argumentaban estas fuentes.

¿Qué va a pasar a partir de ahora? A la espera de las reacciones de los asociados señalados, no se descartan más dimisiones en el seno de la organización, y algunas voces hablaban de que varios asociados de peso podrían causar baja en la patronal en las próximas horas.

Se convocará un nuevo proceso, al que con toda probabilidad se volvería a presentar Díaz Barreiros. 

Una organización descabezada desde hace tres años que necesita una refundación

El escenario que queda en la CEG tras el nuevo capítulo de crisis escenificado por Díaz Barreiros no puede ser más vergonzoso. Así hablaba el portavoz de una representativa organización empresarial, dando por «misión imposible» los ideales de consenso tan buscados mientras no se produzca una renovación profunda de la organización empresarial e incluso de su refundación.

Este nuevo cisma se abre cuando se esperaba que esta vez iba la vencida, y que la nueva presidencia de la CEG iba a ser unitaria, fuerte y de consenso.

El reto era difícil para una organización empresarial fragmentada y sin liderazgo desde hace más de tres años: Antón Arias dimitió en enero del 2018. Antes se fueron Fernández Alvariño y Dieter Moure, y desde entonces el expresidente Antonio Fontenla ejerce como portavoz.

Pero a medida que fue avanzando el proceso de presentación de candidaturas, la brecha en el seno de la organización volvió a manifestarse. No fue posible una única candidatura de consenso. Al final fueron dos, Díaz Barreiros, por Ourense, con el apoyo de Lugo y A Coruña; y Pedro Rey, avalado por Pontevedra y por buena parte de las grandes organizaciones sectoriales.

Para cuando Pedro Rey decidió retirarse por evidente falta de apoyos, el proceso ya se había enrarecido tanto, que la elección por aclamación de Díaz Barreiros acabó por desencadenar una nueva guerra en el seno de la patronal gallega.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
12 votos
Comentarios

Nuevo cisma en la CEG: Díaz Barreiros renuncia tras 48 horas de presidente