El sector cárnico se desangra con el covid más que con la crisis de las vacas locas

x. r. alvite REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

ALBERTO LOPEZ

Se cumplen veinte años de la aparición de una enfermedad que puso contra las cuerdas a la ganadería gallega

25 nov 2020 . Actualizado a las 09:57 h.

Hoy se cumplen 20 años de la aparición del primer caso de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en España. La crisis de las vacas locas arrancaba con el positivo de una res de Carballedo (Lugo) y desataba una tormenta en el sector cárnico de la que tardaría años en recuperarse totalmente.

La ausencia de estudios rigurosos y de protocolos de actuación, junto con la multitud de informaciones oficiales contradictorias que se iban sucediendo, provocaron una psicosis entre los consumidores que se tradujo en un desplome del consumo de carne vacuna superior al 65%. De hecho, por primera vez en su historia reciente, los productores gallegos ni siquiera encontraban compradores para la totalidad de sus reses y, las que lograban colocar en el mercado registraban precios muy reducidos. Un escenario que, en determinados aspectos, se asemeja al actual, en el que las medidas puestas en marcha para luchar contra el covid-19 también están provocando un profundo agujero en las cuentas de los productores gallegos.

«Este ano se libramos das perdas será polas axudas da PAC [política agraria común) porque as cousas están moi mal. En apenas un par de meses o prezo, que xa de por si estaba baixo, caeu na volta de 40 céntimos por quilo. A restauración non traballa e iso nótase moito nun negocio coma o noso», apunta el ganadero Jonathan Cives, que actualmente tiene 250 terneros en su cebadero de Mazaricos y que reconoce que la actividad de la mayoría de los cebaderos ha caído a más de la mitad durante este año.