Europa baja los impuestos para capear la pandemia, España los sube

Los expertos cuestionan el alza fiscal porque podría lastrar la recuperación


redacción / la voz

Europa se adentra en el último y más frío trimestre del año. Al menos en lo económico, porque el horizonte que se atisba de rebrotes descontrolados y nuevas restricciones hace peligrar la recuperación.

Para que cristalice hacen falta muchos ingredientes: transferencias directas a los sectores más afectados, avales, créditos, ayudas para el cese de actividad y los ERTE... Eso por el lado del gasto, pero no hay que olvidar una de las más potentes herramientas que tiene el Estado para moldear su economía: la fiscalidad.

En este terreno, España siempre ha sido un país con una presión fiscal efectiva más baja que la media europea. El año pasado se situó en el 35,4 % del PIB, frente al 41,6 % de la zona euro y más del 45 % de Francia, Dinamarca y Bélgica. Solo seis países del bloque recaudan menos impuestos que España. No es una situación coyuntural, sino un patrón estructural que el Gobierno español ha querido revertir en el momento de mayor incertidumbre. La relajación fiscal en época de bonanza pasa factura en época de crisis: las arcas públicas apenas tienen fondos para afrontar el ingente gasto social presupuestado en las cuentas del Estado (239.765 millones de euros). Para enmendar este agujero, el Gobierno ha anunciado subidas de impuestos en el 2021, una maniobra a contracorriente de lo que están haciendo sus vecinos europeos. «Estamos yendo en la dirección opuesta de quien debería ser nuestro Norte: Alemania», sostiene el profesor de finanzas de la EAE Business School, Juan Abellán, quien cree que las subidas no ayudarán a dinamizar la economía. Cree que las alzas a las rentas altas y empresas con mayor facturación en este momento son «demagógicas», porque al final redundarán en las clases medias: «Un ejemplo es la tasa Tobin: nos han vendido que solo afecta a los que invierten en Bolsa, pero en realidad afecta a la clase media, porque van a subir los costes de los planes de pensiones, que es donde la mayoría de los españoles invertimos nuestro dinero». España va con el pie cambiado.

España

Recaudar 1.862 millones adicionales. El Ejecutivo de Sánchez responde a la crisis subiendo el IRPF al 47 % a las rentas de más de 300.000 euros, reduciendo las exenciones en el impuesto de sociedades, aumentando al 3,5 % el gravamen a patrimonios de más de 10 millones de euros, reduciendo deducciones en los planes de pensiones individuales, fijando un tipo mínimo del 15 % a las socimis, subiendo el IVA de bebidas azucaradas al 21 % y al diésel (costará 2,3 euros más llenar el depósito).

ALEMANIA

Alivio a los trabajadores. «No, para nada, Alemania no debería aumentar los impuestos durante la pandemia». Así de taxativo fue el ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, al anunciar bajadas de impuestos a los trabajadores, especialmente los de mayor cualificación. Para ello, el país está dispuesto a abandonar la disciplina fiscal e incurrir en déficit. Hasta 32.000 millones de los 96.200 de desfase en las cuentas serán imputables a esta rebaja fiscal. Sí subirá el impuesto a los vehículos más contaminantes. Berlín ya bajó el IVA a la hostelería, pero estaba en el tipo general, no en el reducido, como en España.

Portugal

Más gasto, menos recaudación. Las cuentas al vecino luso para el 2021 le salen a endeudarse. El Gobierno de Costa quiere aumentar el gasto público un 20 % sin renunciar a rebajar el IVA y el IRPF. El Ejecutivo portugués devolverá temporalmente 200 millones de euros del IVA en las facturas de hoteles, restaurantes o actividades culturales. También lo bajará a la factura de la luz y podría introducir reducciones en el impuesto de sociedades para las empresas de los sectores más afectados que sufran caídas drásticas de la facturación. 

francia

Exenciones a pymes. El país galo es el campeón europeo en recaudación, pero la pandemia ha obligado a su presidente, Emmanuel Macron, a dar un golpe de timón y anunciar un programa de rebajas fiscales para las pymes, a las que se les suspenderán los pagos de impuestos y cotizaciones sociales y facturas si experimentan fuertes caídas en la recaudación. También habrá una bajada de impuestos de 20.000 millones de euros sobre la producción industrial, para evitar que las empresas deslocalicen la industria. 

países bajos y grecia

Salvar el consumo. Son la cara y la cruz de la disciplina fiscal, pero la pandemia ha hecho que remen en la misma dirección. El Gobierno holandés rebajará el IRPF a los trabajadores para no estrangular el consumo. El Ejecutivo griego suspenderá el IVA hasta marzo del 2021 para estimular la demanda.

Sánchez rebaja casi un punto la financiación autonómica gallega

Galicia recibirá el próximo año 7.849 millones de euros procedentes del sistema ordinario de financiación autonómica, según se recoge en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE). La cuantía supone un retroceso del 0,9 % respecto a la recibida en este ejercicio, en el que rebasó los 7.900 millones.

Sin embargo, la caída en los recursos que el Ejecutivo transferirá a la comunidad es inferior a la media del conjunto de las comunidades, del -1,7 %, y sitúa a Galicia como la segunda con menor ajuste, solo por delante de Baleares (un -0,4 % y 2.887 millones) y a la par que Madrid (15.965 millones).

En el otro extremo, encabezan el ránking Aragón, que recibirá un 2,9 % menos que este año (3.731 millones), Asturias (-2,6 % y 2.855 millones), Castilla y León y La Rioja, ambas con recortes del -2,4 % y una inyección estatal de 6.759 y 1.016 millones respectivamente. En lo que respecta a Cataluña o Andalucía, las comunidades que mayor financiación absoluta tienen consignada (21.380 y 20.612 millones respectivamente), el mordisco será del 1,8 y del 1,7 %, frente a los incrementos de este año, del 7,9 y del 6,5 % respectivamente.

Galicia, por su parte, había mejorado respecto al 2019 un 5,8 %, por debajo de la media nacional, que se situó en el 7,1 %.

La financiación autonómica total prevista en el PGE del 2021 asciende a 113.641 millones de euros, casi 2.000 millones menos que en este ejercicio (-1,7 %). Sin embargo, el mensaje del Ejecutivo es que se han mejorado los recursos que reciben los territorios, al contabilizar la actualización de las entregas a cuenta realizadas tras el estallido de la pandemia, lo que este año elevó la financiación un 7 % respecto al 2019. La memoria económica de los PGE (el conocido como «libro amarillo») defiende que «en el 2021, los recursos del sistema de financiación autonómica que se han estimado se mantienen en niveles similares a los que las comunidades van a percibir en el 2020».

Caída de recursos extra

A los recursos ordinarios se suman otros adicionales, como el fondo de compensación territorial, las inversiones del Estado o fondos europeos.

Sin embargo, al igual que lo que ocurre con la previsión de inversiones, que en el caso de Galicia retroceden un 11,2 %, frente al incremento de otras comunidades, como el 48 % de Cataluña; el fondo de compensación interterritorial tampoco favorece a los gallegos. Y es que Galicia encaja el segundo mayor recorte por dicho concepto: una caída del 9,3 %, situándose en los 38,5 millones de euros, lo que contrasta con la práctica estabilidad de otros territorios, como Andalucía (solo una décima menos), o los incrementos de Canarias, Comunidad Valenciana o Castilla y León, del 15,3 %, casi 3 % y 2,6 % respectivamente.

Tampoco en el reparto de los 5.373 millones de fondos europeos preasignados hasta el momento parece que la comunidad haya corrido mejor suerte. Recibirá 250 millones (el 4,65 %): 169 para proyectos medioambientales y 81 para políticas de vivienda.

El PP ve difícil apoyar unos presupuestos de 2021 que «llevan a la ruina»

La portavoz del grupo parlamentario del PP, Cuca Gamarra, ha señalado que es difícil apoyar unos Presupuestos Generales para el 2021 que llevarán «a la ruina económica y social» y ha avanzado que su partido decidirá la próxima semana si presenta una enmienda a la totalidad a las cuentas públicas, que, dijo, traen una subida de impuestos que afectará también a la clase media.

Gamarra y los portavoces económicos en el Congreso, Elvira Rodríguez y Mario Garcés, han dudado de que los presupuestos para el próximo año alcancen la recaudación prevista, ya que el crecimiento económico ya está lastrado por un nuevo estado de alarma que frenará aún más la economía, han señalado.

«Traerán más deuda, más déficit y más desempleo y esto sabemos como termina; con la ruina económica y social que pagamos los españoles», ha dicho Gamarra tras incidir en que el Gobierno ha perdido una «oportunidad histórica» para sacar a España del vagón de cola de la UE.

La dirigente económica del partido, Elvira Rodríguez, ha lamentado que el Gobierno no haya establecido un plan de reequilibrio fiscal para contener el déficit y ha dudado de que los fondos europeos puedan repercutir en el PIB entre 2 y 3 puntos como apuntan los presupuestos. «Habrá una crisis de deuda insostenible que puede hacer que vayamos a un rescate de libro(...) Son unos presupuestos ideológicos», ha criticado toda vez que ha valorado el rebrote de la economía del 16,7% en el tercer trimestre publicado por el INE pero ha avisado de que «hay que cogerlo con pinzas» ya que solo contabiliza julio y agosto y puede ser rectificado a peor.

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