Sánchez cede ante Iglesias y fía los Presupuestos a la mayoría de investidura

ERC tiene la llave, pero el indulto a los presos debería llegar antes de fin de año


Madrid / La Voz

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias escenifican la unidad en torno a unos Presupuestos que, en realidad, son el fruto de una dura batalla hasta el último segundo. Mientras el jefe del Gobierno era partidario de dejar abiertas las cuestiones más polémicas para no cerrarse puertas en la negociación, el líder de Unidas Podemos ha presionado para dar un sesgo claramente de izquierdas e impedir así cualquier pacto con PP o con Ciudadanos. Iglesias mantuvo el pulso y Sánchez cedió, lo que implica fiar la aprobación de las cuentas públicas a la repetición de la mayoría de investidura junto a las fuerzas independentistas. Una apuesta no exenta de riesgos porque esos apoyos pueden acabar dependiendo de cuestiones ajenas a las económicas.

Regulación del alquiler

Iglesias impone su ley. El principal desafío de Iglesias a Sánchez ha sido la limitación del precio de los alquileres. Aunque se incluyó en el pacto de Gobierno, la vicepresidenta tercera y ministra de Economía, Nadia Calviño, la rechazó de inmediato y se opuso con firmeza. Ya en enero, Calviño indicó que «las ciudades que están regulando los alquileres no están teniendo mucho éxito», en línea con lo defendido por el Banco de España, que señaló que tendría «efectos adversos potencialmente significativos» en el mercado del alquiler. Iglesias no ha cedido a esas presiones y, aunque no se incluye en los Presupuestos, el Gobierno va regularlo en cuatro meses a través de la nueva Ley de Vivienda.

Empate en rentas altas

Subida simbólica. La otra gran batalla de Iglesias ha sido la de la subida de impuestos a las rentas altas, aunque aquí el resultado es más equilibrado. El pacto de Gobierno planteaba una fuerte subida del IRPF a todas las rentas superiores a los 130.000 euros. Un tope que luego fue rechazado por el sector socialista del Ejecutivo Finalmente, se suben tres puntos a las rentas de capital por encima de 200.000 euros y dos puntos a las del trabajo que superen los 300.000. Algo simbólico, ya que afecta en realidad a un número mínimo de contribuyentes.

Muy difícil pacto con Cs

La vía alternativa, casi cerrada. Esas dos apuestas, y la subida del impuesto a las empresas hacen casi imposible que Ciudadanos apoye los Presupuestos, lo que cerraría al Gobierno la vía alternativa de aprobarlos con Cs, el PNV y partidos minoritarios. Iglesias ha tratado siempre de cegar esa puerta y, aunque el partido de Inés Arrimadas no tira la toalla y busca un acuerdo para recobrar protagonismo político, tendrá muy difícil ya su declarado objetivo de que Unidas Podemos tuviera la mínima influencia posible en unas cuentas públicas «moderadas» que excluyeran las subidas de impuestos en plena pandemia. 

ERC tiene la llave

Pendientes el indulto. La clave de estos Presupuestos está en el apoyo de ERC, que debe convertir en un sí su abstención en la investidura. Los republicanos, como EH Bildu, han recibido bien el proyecto, pero en el camino se cruzan otras variables. ERC, que tumbó las cuentas del 2019, mantiene el pulso y sigue exigiendo la amnistía a los presos del procés como moneda de cambio. Aunque esta medida está descartada, el Gobierno sí se plantea el indulto. El calendario no juega a su favor y la medida de gracia tendría que llegar antes de las Navidades para que ERC, en plena precampaña de las elecciones catalanas y presionada por Puigdemont, diera el paso de apoyar las cuentas antes de fin de año.

Amarrar la legislatura

Acuerdos previos con los socios de investidura. El Gobierno no salta al vacío con estas cuentas, porque ha negociado mucho previamente con sus socios de investidura. Aunque habrá más, ha hecho ya cesiones, especialmente al PNV y EH Bildu, con la transferencia al País Vasco de las competencias en prisiones, que se consumaría en marzo, después de aprobarse los Presupuestos. Sin embargo, el PNV anunciaba ayer que revisaría su posición ante las cuentas públicas. La razón, el impuesto al diésel. Los vascos aseguraron que la decisión de equiparar este gravamen al de la gasolina es «un mal comienzo» para seguir negociando. Con ERC, que exigía también la regulación del precio del alquiler, el Gobierno se ha comprometido a reformar el delito de sedición en el Código Penal. Aprobar estas cuentas, las primeras que sacaría adelante, es vital para Sánchez, porque ello confirmaría una legislatura larga. Algo que puede acabar rebajando la tensión política con un PP que pondría ya las luces largas para tratar de regresar al poder.

El Gobierno acelera el trámite para no prorrogar a Montoro

Aunque tanto la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, llegaron a darlo por hecho ya en septiembre, el Gobierno quiere evitar ahora a toda costa el fantasma de la prórroga de los Presupuestos del 2108 del popular Cristóbal Montoro, vigentes en la actualidad, ni siquiera por un período corto de tiempo. Por ello, el Ejecutivo va acelerar al máximo la tramitación parlamentaria de las cuentas públicas, que se prorrogarían irremediablemente el 1 de enero si antes no se han aprobado otras. El objetivo es recortar en dos semanas todo el trámite en las Cortes, incluida la remisión al Senado para su posterior retorno al Congreso, para que la votación final se produzca antes de fin de año. Con ese propósito, las preceptivas comparecencias en el Congreso de ministros y responsables de los entes públicos, que los grupos podrán solicitar solo hasta este viernes, y que pueden superar el centenar, se condensarán en tres días en la primera semana de noviembre. Y se prevé también reducir el plazo para la presentación de enmiendas a la totalidad, que se cerrará el 6 de noviembre, y al articulado de unas cuentas públicas que la ministra Montero entrega hoy mismo al Congreso. La primera fecha marcada en el calendario es el 11 de noviembre, en la que comenzará el pleno que votará las enmiendas a la totalidad el día 12. De superar ese escollo, para el que al Gobierno le basta con tener más votos a favor que en contra, el panorama empezaría a despejarse. Pese a las quejas del PP y de Vox, el Ejecutivo cuenta con el apoyo de sus socios de investidura para dar ese acelerón. La prioridad es olvidarse de unas cuentas públicas, las de Montoro, que ya parecen eternas.

Las reacciones políticas

Miguel Tellado (PP): «Cando aumenta o paro, anuncian subidas de impostos ás empresas»

El secretario xeral del PPdeG subraya: «Cando aumenta o paro, anuncian subidas de impostos ás empresas que teñen que recontratar a esas persoas». A entender de Miguel Tellado, son unos Presupuestos pensados para ganar el apoyo de nacionalistas e independentistas y elaborado por un Gobierno «no que a extrema esquerda ten mando en praza». Tirando de ironía dice que, si el Ejecutivo busca ideas para unos Presupuestos sociales y equilibrados, «o conselleiro de Facenda da Xunta está á súa disposición». Al PPdeG le preocupa no conocer las partidas para Galicia.

Néstor Rego (BNG): «O Executivo ten a oportunidade de atender o déficit histórico con Galicia»

El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, reconoce que las cuentas recogen un importante incremento en gasto social, y también en I+D+i, en infraestructuras, sanidad o vivienda. «Lóxico, porque o teito de gasto aumentou un 50 %». Por lo tanto, Rego cree que el Gobierno tiene ahora la oportunidad de «atender o déficit histórico con Galicia» incrementando los fondos territorializados. Pero como el reparto por comunidades todavía no se conoce, el diputado nacionalista reitera que el apoyo del BNG está supeditado a que se cumpla el acuerdo pactado en la investidura.

Gonzalo Caballero (PSOE): «Para protexer ás persoas, son as contas máis sociais da historia»

El líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, aplaude el proyecto de presupuestos presentado por el Gobierno; a su entender, «as contas máis sociais da historia de España», pensadas para «protexer ás persoas ante a crise de maior envergadura que se recorda». El líder socialista en Galicia habla de una inversión «sen precedentes» en dependencia, sanidad, educación o vivienda, «a diferenza do ocorrido na crise anterior». Y a todo ello, Gonzalo Caballero añade el anuncio del ministro José Luis Ábalos sobre los peajes de la AP-9: «Será unha rebaixa tamén histórica», asegura.

Los presupuestos recogen una subida de un 1,8 % para el ingreso mínimo y las pensiones no contributivas

Gabriel Lemos / Ana Balseiro

El incremento supondrá unos cien euros más al año en la prestación ordinaria. Pedro Sánchez deja las cuentas públicas en manos de la mayoría de la investidura

La nómina de los 450.000 españoles que viven de una pensión no contributiva (PNC) de jubilación o invalidez crecerá el año que viene un 1,8 %, el doble que la de los más de 8,86 millones que cotizaron el tiempo suficiente para cobrar una prestación ordinaria, que recibirán un aumento del 0,9 %, en línea con la inflación prevista. Una medida que, defendió el presidente Sánchez, demuestra que «este Gobierno es especialmente sensible con las personas con menos recursos», que podrán no solo mantener el poder adquisitivo sino incrementarlo.

En concreto, en el caso de la pensión no contributiva íntegra, que en este 2020 se sitúa en los 5.538,4 euros anuales, la subida será de cien euros en todo el ejercicio. O, si se prorratea, de siete euros en cada una de las catorce pagas en las que se divide la prestación (que se elevarían a 402,7 euros, frente a los 395,6 euros actuales).

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