El Gobierno acusa a Alcoa de precipitar un «conflicto innecesario» con el ERE

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

J. Hellín. POOL

El Ejecutivo ha encargado a sus expertos explorar «todas» las posibilidades legales para evitar el despido de los 524 trabajadores

09 oct 2020 . Actualizado a las 15:29 h.

Alcoa ha hecho oficial hoy el anuncio de cierre de la planta y el despido el próximo martes de sus 524 trabajadores. La empresa norteamericana no quiere oír hablar ni de plan de reestructuración ni de ofertas de compra ni mucho menos de seguir negociando. Una actitud que ha forzado la pronta respuesta del Ejecutivo español que, en un breve comunicado, ha asegurado esta mañana que «los trabajadores, sus familias y la comarca de A Mariña tienen el apoyo del Gobierno, que seguirá trabajando para lograr una solución que mantenga el empleo y las capacidades industriales en Lugo». ¿Cómo? Estudiando «todas» las posibilidades legales en su mano. Los expertos jurídicos de la Abogacía del Estado ya están trabajando para encontrar la alternativa a la ejecución del ERE y el apagón de las cubas, lo que condenaría a la factoría para siempre.

El Gobierno ha vuelto a acusar a Alcoa de empujar a las Administraciones y a los trabajadores a un «conflicto innecesario» por su reiterada negativa a pactar una solución que sea beneficiosa para todas las partes: «Alcoa es la única responsable del fracaso en las negociaciones de venta de la planta de San Cibrao (Lugo). Había soluciones para alcanzar un acuerdo de compra-venta», señala. Una queja que extiende también el Ministerio de Industria, pilotado por Reyes Maroto: «El Ministerio reitera su malestar por el hecho de que Alcoa abandonara la negociación no respondiendo a la propuesta del Gobierno de que sea la SEPI la que actuara de intermediaria para la venta de la planta a Liberty House», deslizan. 

Alcoa cumple su amenaza y ejecuta el ERE

Lucía Rey

M. Sande

Sin llegar a agotar el plazo que tenía para hacerlo, y en vísperas de un puente, Alcoa cumplió ayer su amenaza. La multinacional estadounidense ejecutó el temido expediente de regulación de empleo (ERE) que lleva planeando sobre A Mariña desde hace meses. Su decisión: despedir a 524 trabajadores de la planta de aluminio. Y la hibernación gradual de las cubas de electrolisis de la factoría. La compensación: «Indemnizaciones de 30 días por año trabajado hasta un máximo de doce mensualidades» y «planes de recolocación externa» para los afectados. Será también un proceso gradual. Al final, quedarán solo 99 operarios trabajando en la fundición. Serán también los encargados de poner las cubas a hibernar. La planta de alúmina, la refinería, mantendrá su actividad.

Seguir leyendo