El origen de su patrimonio, el frente judicial aún abierto a Rato

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ECONOMÍA

Rodrigo Rato ingresó en prisión en octubre del 2018
Rodrigo Rato ingresó en prisión en octubre del 2018 VICTOR LERENA

La justicia investiga el origen presuntamente ilícito de su patrimonio

29 sep 2020 . Actualizado a las 19:23 h.

El asturiano Rodrigo Rato, exvicepresidente económico del Gobierno, expresidente de Bankia y expresidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha conocido este martes la sentencia de la Audiencia Nacional que le absuelve por la salida a Bolsa en 2011 que dirigía en esas fechas. No obstante, aún le queda abierto un frente judicial que investiga el origen presuntamente ilícito de su patrimonio.

Una macrocausa que se inició en abril de 2015, conocida como el caso Rato, en la que se le investiga por la presunta comisión de delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales y corrupción en los negocios por las irregularidades que podría haber cometido Rato a través de sus empresas.

El que fuera exvicepresidente económico en el Gobierno de José María Aznar fue condenado por la Audiencia Nacional a cuatro años y medio por el caso de las tarjetas 'black' de la extinta Caja Madrid, una sentencia que fue confirmada en octubre de 2018 por el Tribunal Supremo y que le obligó a entrar en la prisión madrileña de Soto del Real. Así ponía fin a la primera causa judicial que tenía pendiente.

Rato es el único de los condenados por las 'black' que continúa en prisión, aunque disfruta desde principios de 2019 permisos ordinarios al haber cumplido una cuarta parte de la condena. El pasado mes de abril, la junta de tratamiento de Soto del Real propuso concederle el tercer grado o la semilibertad, pero la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, rechazó dicha propuesta, entre otros motivos, porque aún tenía pendiente dos procedimientos judiciales.

Precisamente, la segunda de las causas a la que Rato ha hecho frente desde prisión es la relativa a las presuntas irregularidades en la salida a Bolsa de Bankia, por las que la Fiscalía Anticorrupción inició pidiendo cinco años de cárcel y en la recta final del juicio endureció la petición de pena a ocho años y medio de prisión. Una vista oral que se celebró en la Audiencia Nacional a lo largo de 10 meses y cuya sentencia absolutoria se ha conocido casi un año después.

En cuanto a la tercera causa judicial en la que el expresidente del FMI se encuentra investigado, no se trata de un procedimiento abierto en la Audiencia Nacional, sino que se sigue en los juzgados de instrucción de Madrid. Una macrocausa que comenzó teniendo más de una decena de piezas, la mayoría secretas, por un posible fraude a Hacienda por valor de aproximadamente 6,8 millones de euros de cuotas impagadas del IRPF entre los años 2004 y 2015.

El exvicepresidente siempre ha defendido su inocencia en esta causa y ha arremetido contra la Fiscalía por creer las conclusiones «disparatadas» que hace la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en sus informes, a quien ha acusado de hacer una investigación "prospectiva".

Y así lo manifestó también la última vez que Rato compareció ante el juez instructor Antonio Serrano-Arnal el 30 de julio de 2018, cuando negó haber blanqueado y afirmó ante los medios de comunicación que todo su dinero es legal y «está perfectamente justificado y explicado» gracias a los informes periciales que ha presentado su defensa a lo largo de toda la instrucción.