Una viguesa a la que le han denegado el ingreso mínimo vital dos veces: «Si no soy vulnerable con 430 euros, que se pongan en mi piel»

a. martínez VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Óscar Vázquez

Raquel, de 44 años, se quedó sin empleo por culpa de la pandemia. Con una hija universitaria y pagando 300 de alquiler, el Instituto Nacional de la Seguridad Social le ha vuelto a negar la renta mínima

23 sep 2020 . Actualizado a las 20:49 h.

Con una pensión de 430 euros, una hija universitaria y pagando 300 de alquiler, a Raquel le acaban de denegar por segunda vez el ingreso mínimo vital. Ya se lo rechazaron en agosto porque, según afirma, su hija no estaba inscrita en el Inem. Salvado ese requisito, el Instituto Nacional de la Seguridad Social se la ha vuelto a negar porque no consideran que se encuentre en una situación vulnerable.

«Me parece una injusticia. Si esto no es una situación de vulnerabilidad, que se pongan en mi piel a ver cómo hacen», afirma esta viguesa de 44 años, que se quedó sin empleo por culpa de la pandemia. La renta mínima le iba a proporcionar un ligero desahogo para afrontar todos los gastos que le esperan con la vuelta a clase de su hija. Su situación ahora sigue igual de complicada, lo que reconoce que le genera un gran malestar físico y psicológico.

«O dejo de pagar la vivienda, el agua o la luz, o no se qué voy a hacer, porque a lo que no puedo renunciar es a dejar de pagar la alimentación», afirma. Su marido tampoco le pasa la pensión de alimentos, cuestión que ha denunciado en el juzgado. En estas circunstancias, apenas le queda dinero para afrontar sus necesidades más básicas y agradece el apoyo que ha recibido de la ONG Afán y la propia concejal de Servicios Sociales de Vigo, Yolanda Aguiar.