La renta mínima causa furor entre los alemanes

El experimento que «regalará» 1.200 euros mensuales a cada participante ha sido criticado por el Gobierno de Merkel


berlín / colpisa

El llamado Proyecto piloto para un ingreso básico en Alemania, una iniciativa independiente para abonar a 120 voluntarios un ingreso mensual de 1.200 euros durante tres años, sin condiciones y libre de cargas, ha desbordado todas las previsiones. Así lo anunciaron este lunes sus organizadores, quienes desvelaron que más de millón y medio de personas se han apuntado ya al experimento que supervisa el prestigioso Instituto Alemán de Estudios Económicos DIW, responsable de analizar las consecuencias del regalo financiero para los elegidos por sorteo y que comenzará en la primavera del año que viene. La iniciativa, que ha sido criticada por los partidos del Gobierno de la canciller Angela Merkel, es completamente privada y se financia con aportaciones altruistas. Los donativos para sufragar el proyecto presentado hace una semana también aumentan, lo que posibilitará posiblemente incrementar el número de beneficiarios.

1.200 euros al mes

El proyecto ha sido impulsado por la asociación berlinesa Mi ingreso básico. Junto a quienes reciban los 1.200 euros mensuales a lo largo de 36 meses se estudiará también a 1.380 personas que no recibirán dinero suplementario a sus propios ingresos.

Los promotores de la idea pretenden así investigar los efectos del ingreso básico en quienes lo perciben y realizar un estudio comparativo con personas que no se benefician del mismo. Hay voces críticas que, sin embargo, dudan de la validez del experimento. Y eso porque, en primer lugar, al estar limitado a solo tres años no ofrecerá datos sobre los efectos del ingreso básico a largo plazo, pero también porque una selección solo entre personas voluntarias e interesadas no puede ser representativa, y por el reducido número de participantes. Pese a todo, el proyecto tendrá un coste de 1,7 millones de euros al año.

Críticas desde el Gobierno

La iniciativa ha sido duramente criticada por los ministros federales de Finanzas, Olaf Scholz, y de Trabajo, Hubertus Heil, quienes consideran inviable y utópico convertir la idea del ingreso básico universal en realidad. Abonar por ejemplo 1.000 euros de ingreso básico a los 83 millones de habitantes de Alemania tendría un coste anual para las arcas del Estado de casi un billón de euros anuales.

Otros experimentos

Con todo, el proyecto alemán no es el primero de este tipo. Tanto Canadá como Finlandia llevaron a la práctica experimentos similares pero que en ninguno de los dos casos dieron los resultados deseados. En la asociación berlinesa son más optimistas y esperan que la iniciativa dé pie a estudios representativos de valor científico.

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El pasado mes de enero, Finlandia comenzó con su programa piloto de la renta básica universal. Un experimento mediante el que el gobierno finlandés, con el objetivo de descubrir los beneficios y los inconvenientes de dar una renta básica mensual a sus ciudadanos, decidió ofrecer una paga libre de impuestos a un total de 2.000 personas. Y, meses después de este test, los resultados han sido sorprendentes y mucho más positivos de los que muchos analistas suponían de antemano.

Los participantes han recibido 560 euros cada mes durante dos años y no han tenido que demostrar que estaban buscando activamente trabajo. Si un participante encontraba trabajo, continuaría recibiendo igualmente la cantidad de dinero, eliminando así una de las limitaciones de los sistemas de bienestar actuales, el desincentivo por encontrar trabajo.

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