Alemania abre el debate de la semana laboral de cuatro días para preservar el empleo

J. C. Barrena BERLÍN / COLPISA

ECONOMÍA

Agencia EFE

La propuesta del sindicato alemán, IG Metall, sobre la reducción de la semana laboral, crea discrepancias por el tema de los salarios. Además de la polémica para salvar los empleos de la digitalización

20 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El ministro alemán de Trabajo, el socialdemócrata Hubertus Heil, ve con buenos ojos la propuesta del poderoso sindicato del sector siderúrgico IG Metall de reducir la semana laboral a cuatro jornadas, o 30 horas de trabajo, con un recorte salarial proporcional para sostener el empleo ante la crisis provocada por el coronavirus.

«La reducción de los horarios laborales con salarios proporcionales puede ser una medida adecuada si la patronal y los sindicatos se ponen de acuerdo», señaló ayer Heil en declaraciones a un grupo de diarios locales, en las que subraya que «se necesitan buenas y pragmáticas ideas para superar juntos la crisis». El sindicato IG Metall, el mayor de Europa con casi 2,3 millones de afiliados, ha abierto el debate sobre la reducción de la semana laboral en la industria del metal y electrotécnica. «La semana laboral de cuatro días sería la respuesta a los cambios estructurales en industrias como la del automóvil. De esa manera se lograría conservar los empleos en vez de reducirlos», afirmó el presidente del sindicato, Jörg Hoffmann, quien abrió la puerta a «un cierto ajuste salarial para los trabajadores que puedan permitírselo».

Discrepancias

La iniciativa ha abierto una polémica con clara división de opiniones. El presidente del prestigioso Instituto Alemán de Estudios Económicos (DIW), Marcel Fratzscher, considera viable una semana laboral de cuatro jornadas, pero solo si existe una renuncia al mantenimiento de los salarios. El Consejo Económico de la gobernante Unión Cristianodemócrata, por el contrario, no acepta reducir la semana laboral con un ajuste limitado de los salarios para las empresas en pleno cambio estructural. «Una reducción del horario de trabajo con un ajuste parcial de los sueldos no haría sino incrementar los costes salariales», señaló Wolfgang Steiger, secretario general de dicho consejo.