El sector turístico se anota el junio más negro de los últimos 20 años

La reapertura de puertas no frena la sangría en el sector que solo ha facturado 133 millones de euros


Redacción | Colpisa, La Voz

El pasado 21 de junio finalizó el estado de alarma. Las fronteras se abrieron al turismo nacional e internacional, sobre todo el europeo. Después de tres meses de confinamiento, hoteles y restaurantes pudieron abrir de nuevo sus puertas, conscientes de que no amasarían los jugosos ingresos del año anterior, cuando España dio la bienvenida a casi 84 millones de turistas extranjeros.

A pesar de los malos augurios, lo hicieron esperanzados. Sin embargo, los resultados publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), dibujan un escenario desolador: el sector despidió el peor mes de junio de los últimos 20 años, anotando en su libro de visitas a tan solo 204.926 ciudadanos extranjeros, un 97,7 % menos que el año anterior (8,8 millones).

Con la huida de los turistas, el gasto se desplomó. Lo hizo un 98,6 % en comparación con el mismo mes del año pasado. El sector tan solo pudo hacer 133 millones de euros de caja frente a los 9.696 millones del mismo período en el 2019. Y es que no solo nos visitan menos turistas, también son más reacios a abrir la cartera y a prolongar su estancia más allá de los 5,7 días. El gasto medio per cápita descendió a los 651 euros, registrando un desplome del 40,6 %. El recorte del gasto se debe, según fuentes del sector, tanto a una menor oferta de actividades turísticas como excursiones, deportes acuáticos o bares, restaurantes y discotecas cerradas en algunas zonas, como a que los empresarios han tenido que ajustar los márgenes bajando los precios para atraer a más turistas después de dos meses a cero.

A pesar de la debacle, el ligero goteo de visitantes alivió la hemorragia del 100 % que sufrió el sector durante el confinamiento en los meses de abril y mayo. En marzo, cuando la crisis del coronavirus estalló en Europa, la llegada de turistas llegó a caer un 64 % respecto al mismo mes del 2019, mientras que en febrero había subido un 1 %.

Al mirar el pasaporte de quienes nos visitan, el sector se ha llevado alguna sorpresa inesperada, como la negativa de los británicos —principal nicho de clientes— a pisar España tras las campañas puestas en marcha por el Gobierno de Boris Johnson para prevenir las salidas. Solo 8.400 de ellos optaron por el tadicional turismo patrio de sol y playa. Esto supone una caída del 99,6 %. Francia es el principal país emisor de turistas. Tres de cada diez visitantes proceden del país vecino. Aún así, su afluencia se ha desplomado un 93 % respecto a junio del año pasado ya que llegaron menos de 65.000 franceses. Le sigue Alemania, con 33.700 personas, lo que supone un descenso aún mayor, del 97,4 %. Lo mismo ocurre con los Países Bajos, con solo 12.300 llegadas, un 97 % menos. El destino preferido por los turistas en junio fue Cataluña, con el 38 % del total de las llegadas (76.600 personas). Le sigue la Comunidad Valenciana (15 %) y Baleares (14 %).

El pulso en Galicia

El INE no ha proporcionado datos de llegadas a las comunidades donde considera la presencia del turismo extranjero más «residual», como Galicia. El sector turístico gallego está capeando mejor la tormenta desencadenada por el covid-19 apoyándose en los desplazamientos nacionales, su principal fuente de ingresos. Aunque la actividad turística descendió en el mes de junio un 83 %, lo hizo a un menor ritmo que en el conjunto de España (-92 %). En la caída tuvo especial responsabilidad el mercado internacional —concentrado tradicionalmente en el Camino de Santiago—, según apunta la Consellería de Cultura e Turismo. De las 56.875 personas que visitaron Galicia en el mes de junio, la mayoría lo hicieron con pasaporte español. La menor dependencia de los visitantes extanjeros ha mitigado las pérdidas en el sector que ha visto aumentar el tiempo de permanencia en Galicia un 7,6 % gracias al turismo de cercanía.

Madrileños y asturianos, los turistas que más se desplazan a Galicia

Manuel Varela

La mayoría de los viajes son a concellos fronterizos, a ciudades y a zonas costeras como Sanxenxo, O Grove y Barreiros

El sábado 18 de julio cayó el sol a plomo en media Galicia. Ese día se registraron las temperaturas más altas en lo que iba de año, con los termómetros superando los 35 grados en el sur de la comunidad. El análisis a los datos diarios del Ministerio de Transportes a partir del rastreo de 13 millones de teléfonos móviles muestran que Galicia recibió a unas 60.000 personas procedentes de otras comunidades. Con menor peso de la movilidad laboral durante el fin de semana y las vacaciones de verano ya iniciadas, la mayoría se desplazaron a las grandes ciudades y a municipios costeros de tradición turística, como Barreiros, Sanxenxo, O Grove, Sada o Baiona.

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