El PIB alemán cae un 10 % en el segundo trimestre

El coronavirus hunde en la recesión a la economía alemana, que encaja su peor registro trimestral


Berlín / Colpisa

La economía alemana se contrajo en el segundo trimestre un 10,1 % con respecto a los tres primeros meses del año, la mayor caída del producto interior bruto (PIB) desde la II Guerra Mundial. Esta cifra, unida a otros datos publicados este jueves, como la tasa de desempleo o los resultados semestrales de Volkswagen, perfila la sombría situación que la pandemia ha traído a la primera economía europea.

La Oficina Federal de Estadística (Destatis) explicó en un comunicado que entre abril y junio las exportaciones y las importaciones «se derrumbaron de forma general», como también cayeron con fuerza el consumo de las familias y las inversiones en bienes de equipo. Al alza solo cabe destacar el comportamiento del gasto público, guiado por el gran paquete de impulso lanzado por el Gobierno alemán para aplacar la crisis provocada por las restricciones a la vida pública y la actividad comercial. El conjunto de ayudas, créditos y garantías a empresas, autónomos, empleados, familias y consumidores asciende a 750.000 millones de euros, una cantidad equivalente al plan de reconstrucción aprobado recientemente por los líderes de los 27 para toda la Unión Europea (UE).

El economista jefe del grupo bancario VP, Thomas Gitzel, apuntó en un comunicado que estas cifras, más abultadas de lo previsto, son propias de «tiempos de guerra». El derrumbe por el coronavirus, prosiguió, tendrá su sitio «en los libros de Historia». En comparación, el mayor golpe de la crisis financiera en la economía alemana supuso un retroceso del 7,9 % en el tercer trimestre del 2009. El analista del Dekabank Andreas Scheuerle habló por su parte de «la recesión del siglo». Al descalabro del segundo trimestre se suma a la contracción del 2,2 % registrada entre enero y marzo.

Los expertos estiman que la mayor economía europea rebotará en el tercer trimestre, cuando podría crecer en torno a un 3 %, según el Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW). La locomotora ya ha tocado suelo y está recuperando ritmo. En esta dirección apuntan los datos publicados recientemente, como la cartera de pedidos o la producción industrial. También los últimos tres valores mensuales de la encuesta del Instituto Ifo a empresarios, muestran una tendencia claramente al alza desde mayo. No obstante, hay un cierto consenso entre los economistas en que no se alcanzarán los niveles prepandemia en Alemania hasta el 2022. El Gobierno teutón estima que el PIB se contraerá un 6,3 % en el conjunto del año.

Este no es el único dato económico negativo publicado este jueves en Alemania. La Agencia Federal de Empleo (BA) anunció que la tasa de desempleo se elevó en julio hasta el 6,3 %, una décima porcentual más que el mes previo. Se trata de 57.000 parados más que hace un mes y 635.000 más que hace un año. «El mercado laboral sigue estando bajo presión por la pandemia del coronavirus, a pesar de que la economía alemana se encuentra ya en recuperación. El recurso masivo al Kurzarbeit ha impedido un fuerte crecimiento del paro y de la pérdida de empleo», explicó Daniel Terzenbach, de la dirección de la BA. El Kurzarbeit es la modalidad alemana de reducción de jornada a cambio de garantizar el puesto de trabajo, una opción en la que se encuentran actualmente más de seis millones de alemanes.

Estos datos coincidieron con la presentación de resultados de Volkswagen, el mayor fabricante europeo de vehículos. El grupo automovilístico perdió entre enero y junio 1.201 millones de euros, cuando en el mismo período del año pasado obtuvo un beneficio de 6.875 millones de euros. La empresa achacó al coronavirus los números rojos, pues muchos consumidores han decidido aplazar las grandes decisiones de compra a la espera de que se reduzca, al menos en parte, la incertidumbre generada por el covid-19. La facturación de Volkswagen cayó un 23,1 % en términos interanuales, hasta los 96.100 millones de euros, y las ventas, en número de vehículos, han cedido un 27,4 %. No obstante, la caída porcentual de las ventas se ha reducido progresivamente desde mayo. El responsable de Finanzas y Tecnología de la Información de Volkswagen, Frank Witter, aseguró que la primera mitad del ejercicio «fue una de las más desafiantes» de la historia del grupo, pero se mostró «cautelosamente optimista» con respecto a la evolución en la segunda parte del año. La empresa espera un beneficio operativo «positivo» para el conjunto del 2020, aunque claramente por debajo del logrado el año pasado.

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