Las tareas pendientes de Donohoe

Salvador Arroyo BRUSELAS / COLPISA

ECONOMÍA

Brian Lawless | Europa Press

El club de ministros del euro tendrá un papel más activo los próximos años, tras un período marcado por los debates para reforzar la eurozona

11 jul 2020 . Actualizado a las 17:57 h.

El Eurogrupo tiene un papel fundamental en la reformulación de las políticas de la zona euro. Y su presidente, oficialmente Paschal Donohoe a partir del día 13, es la referencia más visible, como encargado de presidir las reuniones mensuales de un órgano que agrupa a los responsables de las finanzas de los diecinueve países que comparten divisa. Sobre su mesa está todo lo fundamental: desde las distintas políticas de convergencia hasta la responsabilidad de apuntalar a los Estados ante el riesgo de desplome de su deuda soberana en los mercados.

El papel del Eurogrupo fue relevante en la anterior crisis. Desarrolló la herramienta de rescate, también conocida como MEDE o Mecanismo Europeo de Estabilidad, que lanzó los programas de auxilio a Grecia, Irlanda, Portugal o España. En los últimos años ha intentado profundizar en el reforzamiento del euro y el blindaje ante futuras crisis, pero en términos prácticos se ha quedado como un club de debate sobre el futuro de la eurozona con cuentas pendientes como completar la Unión Bancaria.

La depresión en la que está sumida Europa desde principios de año le obligará a jugar un papel más activo. Ese es el desafío. De entrada, consiguió hace un par de meses dar luz verde a esa triple red de seguridad en forma de préstamos: 540.000 millones de euros repartidos en 240.000 a través del fondo de rescate para las deudas soberanas; 200.000 en ayudas a las pymes a través del Banco Europeo de Inversiones, y los 100.000 millones destinados a sufragar los ERTE.