El ingreso mínimo vital se cobrará con carácter retroactivo desde el 1 de junio

Ana balseiro, Gabriel Lemos MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Emilio Naranjo

Será así para las solicitudes de la nueva prestación que se realicen hasta el 15 de septiembre

30 may 2020 . Actualizado a las 10:00 h.

El esperado ingreso mínimo vital (IMV), la medida estrella del Gobierno de coalición para completar el «escudo social» desplegado con urgencia para hacer frente a la pandemia, ya está en marcha. Un Consejo de Ministros extraordinario dio luz verde ayer a lo que el vicepresidente segundo del Ejecutivo, Pablo Iglesias, definió como un «nuevo derecho social» de la ciudadanía y el mayor avance desde que en el 2006 se aprobó la Ley de Dependencia. La nueva prestación nace con el objetivo de atajar el «problema estructural» que la pobreza supone en España. En concreto, el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, subrayó que en la práctica permitirá acabar con la pobreza extrema -con especial atención a las familias con menores- que hoy afecta a 600.000 hogares y 1,6 millones de individuos, una asignatura pendiente por la que el Consejo Europeo reprende a España desde el 2016.

Estas son las principales claves de la recién estrenada renta mínima, que además de garantizar unos ingresos básicos a sus perceptores, fomentará su inclusión social a través del acceso al mercado laboral, sostiene el Ejecutivo:

Beneficiarios

850.000 hogares y 2,3 millones de individuos. Los cálculos del Ministerio de la Seguridad Social cifran en 850.000 los hogares beneficiarios, en los que residen más de 2,3 millones de personas, de los que el 30 % son menores y un 16 % hogares monoporantales (el 90 % de estos, con una mujer al frente). Estiman también que la prestación cubrirá a cuatro de cada cinco personas en situación de pobreza severa, cuya renta disponible media no llega a los 310 euros mensuales.