Calvo factura casi 600 millones y logra un beneficio de 45,3 en el 80 aniversario de su creación

Xosé Ameixeiras Lavandeira
X. Ameixeiras CARBALLO / LA VOZ

ECONOMÍA

BASILIO BELLO

La caída de los cambios del peso argentino y el real brasileño mermaron los resultados

21 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El Grupo Calvo acaba de hacer públicos sus resultados del pasado año, en el que logró crecer un 2 % en facturación y alcanzó un beneficio operativo de 45,3 millones. Unos buenos resultados cuando la compañía afronta el 80 aniversario de su creación por Luis Calvo Sanz.

La conservera, que tiene centros de trabajo en Carballo, El Salvador y Brasil, facturó 593,3 millones en el 2019, diez más que en el ejercicio precedente, y mejora un 15 % su ebitda, beneficios antes impuestos, intereses y amortizaciones.

La buena marcha del mercado europeo contribuyó al crecimiento de la empresa gallega, aunque vio mermados sus márgenes de beneficio por la devaluación del real brasileño, donde tiene su filial Gomes da Costa, y, en menor medida, el desplome del peso argentino. Aumentaron las ventas en España e Italia, países en los que el grupo ganó todavía más peso. La conservera distribuye en Brasil el 48% de su producto. Siguen España (22 %), Italia (17 %), la región de Centroamérica y Caribe (5 %) y Argentina (2 %); y el resto se divide en más de 50 países.

Calvo comercializó el pasado año 101.000 toneladas de productos alimentarios terminados, sector en el que ha logrado «una mayor diversificación y equilibrio» de su cifra de negocio, según informó la propia compañía.

La conservera comercializó el pasado año 101.000 toneladas de productos Destacan desde el grupo que gobierna la familia carballesa que la marca sigue manteniendo el liderazgo del mercado español del atún en conserva. Apuntan, asimismo, que Nostromo cerró el 2019 como el tercer sello en el mercado italiano «y ha recuperado la segunda posición en los primeros meses del 2020». Asimismo, Gomes da Costa, con la que opera en América del Sur, «reforzó un año más su liderazgo en el sector de conservas de pescado en Brasil, e incluso logró incrementar su cuota de mercado de sardina», señalan desde Calvo, pese a que, según apuntan, se ha producido «una caída del consumo de pescado como resultado de una situación económica compleja», a la que hay añadir la escasez de materia prima local, lo que le obliga a realizar importaciones que encarecen el género elaborado.

Calvo, que da empleo a 4.600 personas, cumple este año su 80 aniversario con una fuerte apuesta por la «innovación, la eficiencia y la gestión ética». Explican, por otra parte, que el pasado año dio un paso definitivo para desarrollar «un ambicioso programa de sostenibilidad», con 17 objetivos en tres áreas: «Océanos, medio ambiente y personas». De modo que se marcan unas directrices hasta el 2025 para gestionar su «negocio de forma responsable, incrementando su eficiencia y minimizando los impactos negativos asociados a su actividad», insisten.