Abanca gana 127 millones de euros y provisiona 78 por la crisis del coronavirus

Escotet asegura que el banco está en «una situación privilegiada» y mantiene su apuesta por nuevas fusiones


Redacción / La Voz

Abanca apuesta por seguir creciendo. Incluso en un escenario tan incierto e insospechado como el que ha dibujado la pandemia. Lo afronta desde una posición financiera sólida. La entidad que preside Juan Carlos Escotet obtuvo un beneficio neto de 127 millones de euros en el primer trimestre de este año. Una cifra que, eso sí, representa un descenso del 13,3 % respecto al mismo período de ejercicio anterior, tras realizar una dotación por valor de 78 millones para hacer frente al impacto que ocasionará la crisis sanitaria en la economía, con una caída del PIB que podría rondar el 10 %.

Pese a todo, Abanca encara las dificultades que se abren desde una «situación privilegiada» en términos de capitalización y cobertura, tal y como remarcaron ayer tanto el presidente de la entidad como el consejero delegado, Francisco Botas, durante el acto de presentación de los resultados a través de videoconferencia. 

Robustez en solvencia, liquidez y morosidad. Y es que el banco gallego ha logrado reducir de nuevo los créditos de dudoso cobro. A un ritmo interanual del 1,6 %. Con todo, la morosidad que soporta la firma se sitúa ahora en el 2,7 %, muy por debajo de la media del sector, y con una cobertura del 61 %. Abanca gestiona un volumen de negocio de 85.537 millones de euros, un 20,6 % superior al de marzo del 2019. La entidad ha logrado este crecimiento con un comportamiento equilibrado del crédito a clientes, que aumentó un 25,3 % hasta los 37.166 millones de euros, y de la captación de recursos, que se elevó un 18,4 % hasta los 47.621 millones de euros. Su rentabilidad sobre recursos propios volvió también a crecer hasta rozar el 11 %. La mejor del sector, con una ratio de capital de máxima calidad del 12,7 %, lo que supone 1.221 millones por encima del requisito mínimo.

Entre los hechos más destacados de este primer trimestre para el banco figura la culminación de la integración de Banco Caixa Geral, completada en marzo, que ha supuesto para Abanca ampliar su red comercial a nuevas provincias y reforzar la presencia en otras en las que ya operaba. De 18 ha pasado a contabilizar 70 oficinas fuera de Galicia Y mantiene intactas sus expectativas por hacerse con Eurobic, el séptimo banco de Portugal, con un 5 % de penetración en el mercado luso. Incluso mejorando las condiciones iniciales de compra. «En la due diligence [revisión de cuentas previa a la compra] habrá que incorporar el efecto del covid-19 porque puede afectar al precio final», señaló Escotet.

El presidente de Abanca volvió a ratificar la voluntad de permanencia del banco en Pescanova. Adelantó que la prioridad, en esos momentos, es fortalecer la compañía, para luego iniciar la búsqueda -un proceso que, según dijo, aún no han iniciado- de un socio industrial que garantice la continuidad del grupo a largo plazo. «Si es gallego, mejor, pero no hay una postura sobre el tema», concluyó Escotet.

Insta al Gobierno a contar con el sector privado

La impronta que la crisis del coronavirus dejará en la economía no será menor. Ni mucho menos. Y Juan Carlos Escotet echa en falta que el Gobierno no tenga «en cuenta» la «opinión» del sector privado a la hora de diseñar las medidas que han de asfaltar el camino de la recuperación económica, tratando de minimizar el daño. Instó el presidente de Abanca al Ejecutivo a «tomar en cuenta las opiniones de los especialistas», puesto que cada sector tiene «sus propias realidades». «Echamos de menos la necesaria concertación para que se puedan tomar decisiones con la mayor celeridad, dado que el tiempo es oro. Cada día que tengamos que permanecer en confinamiento supondrá un deterioro económico mayor», sentenció.

Aun así, admitió que se trata de «una situación inédita, sin precedentes, ni manual de actuación», y apeló a la responsabilidad individual en la aceptación y cumplimiento de todas las recomendaciones que conlleva la desescalada.

No eludió el presidente de Abanca referirse a las oportunidades que se abren, a propósito del covid-19, en materia de nuevas fusiones. Sin duda, reconoció, la crisis «favorecerá estos procesos y es por eso que mantenemos nuestro apuesta hacia fusiones bien pensadas, estratégicas, que permitan retener y mantener modelos exitosos. Primero culminaremos la operación de Eurobic y luego optaremos a otras posibilidad que puedan surgir».

Sin aplicar ningún ERTE o ERE, ni reducir plantilla o sucursales. Ese ha sido y seguirá siendo el plan de Abanca en materia de empleo. Al menos en lo que a este año se refiere. Durante el confinamiento ha mantenido el 80 % de su red de oficinas abierta, con el 70 % de su plantilla teletrabajando.

Abanca compra Nueva Pescanova y abre la puerta a un socio industrial

m. sío dopeso

Controla el 80,46 % tras adquirir las acciones de Sabadell y Caixabank por 175 millones

Nueva Pescanova ya es propiedad de Abanca. El banco que preside Juan Carlos Escotet ha consumado su escalada en el capital del mayor grupo pesquero de España con la compra del 39,8 % que sus socios financieros, Banco Sabadell (24,5 %) y Caixabank (15,3 %),

cansados de esperar unos beneficios que no llegan, decidieron poner en el mercado a comienzos de año.

La operación se formalizará en las próximas semanas, y según detalló el banco en un comunicado, tiene el objetivo de «salvaguardar una empresa fundamental para Galicia».

¿Estaba en peligro el futuro de la pesquera? A juzgar por la estrategia trazada por la entidad gallega, las cosas deberían de ir amejor. «El plan de Abanca incluye reforzar la estructura financiera de la compañía, así como sus principales ámbitos de actividad corporativa y comercial», detalló en el comunicado.

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