La hostelería gallega renuncia a abrir el 11 de mayo y propone un cierre patronal

D. García / G. Lemos / X. Melchor / M. Gago / M. S. Dopeso LA VOZ / REDACCIÓN

ECONOMÍA

Sandra Alonso

«Limitar la actividad al 30 % y pagar al 100 % de la plantilla es inviable», denuncia

30 abr 2020 . Actualizado a las 16:39 h.

Inviable y desastroso para el sector. Así califican los empresarios de la hostelería gallega el plan de desescalada presentado por el Gobierno el martes, que sitúa el arranque de su actividad el 11 de mayo, pero muy reducida: solo en las terrazas y con un aforo máximo del 30 % de la capacidad, para cafeterías y restaurantes; y con restricciones para los hoteles, en un contexto de cero movilidad fuera del ámbito provincial.

«En estas condiciones nos negamos a abrir, si nos las clarifican, lo estudiaremos», afirma Héctor Cañete, presidente de los hosteleros de A Coruña. Explica que las cuatro patronales provinciales están en contacto y que la posición es unánime: «Pedimos el cierre patronal si esto sigue así. Solicitaremos a los asociados que no abran», advierte.

Para Sara Santos, presidenta de la hostelería de Santiago, el plan del Gobierno deja al sector al borde de la ruina. «La reducción de aforos va a ser insostenible en muchos casos, porque no es lo mismo un chiringuito en la costa que una terraza en el centro de Santiago, ni un pequeño empresario que una cadena hotelera. Habrá establecimientos que con esa reducción de aforo ya no podrán abrir», explica.

La empresaria considera vital que se puedan mantener los ERTE. «Así podríamos ir abriendo poco a poco», afirma.

«La reducción de aforos es insostenible en muchos casos»

De la misma opinión es Santiago Ballesteros, presidente de los establecimientos de hostelería de la provincia de Pontevedra. «Si el Gobierno no flexibiliza los ERTE, y tenemos que volver a emplear al cien por cien de la plantilla nada más abrir, para mantener un 30 % de la actividad, el 40 % de la hostería caerá», advierte el empresario vigués. «Es inviable mantener el cien por cien del empleo a partir de la apertura, y si no lo hacemos vamos a entrar en penalizaciones, devoluciones, y de ahí a la quiebra y al cierre», asegura.

«Es inviable mantener el cien por cien del empleo»

Las pérdidas a las que se enfrenta el sector son millonarias. El Concello de Sanxenxo estima que cada semana que permanece cerrado, el sector turístico deja de facturar tres millones de euros, que elevan a 38 millones la suma entre marzo y agosto.

Comercios e inmobiliarias

El plan de vuelta a la actividad también se ha encontrado con el rechazo del sector del comercio. Todas las patronales, con la Confederación Española de Comercio al frente, han salido en tromba contra la falta de apoyos para sostenerse mientras la actividad permanezca mermada por las restricciones de aforo.

En el lado apuesto, la patronal de la distribución, Anged, que engloba a las grandes superficies (desde Ikea a El Corte Inglés), y que exige abrir el 11 de mayo, algo que el plan del Gobierno no contempla en esta primera fase.

Las grandes superficies, como El Corte Inglés, exigen abrir el día 11 Las inmobiliarias gallegas también confían en abrir. Benito Iglesias, presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias, explica que la preocupación de las empresas del sector no es tanto la atención en oficina como las medidas de prevención de riesgo que deban adoptar para las visitas a los inmuebles.