El cierre de 14.000 empresas atasca la percepción del paro de 71.000 gallegos

Los afectados cobrarán entre 500 y 1.400 euros, pero en ningún caso antes de mayo


vigo / la voz

Ni en los peores años de la crisis económica el número de expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) había alcanzado semejantes dimensiones a las que arroja ahora la estadística diaria de cierres de empresas en Galicia por la epidemia del coronavirus.

Los 35.000 trabajadores afectados en el año 2012 parecen pocos al lado de los 71.000 empleados que se han ido para casa en los últimos cinco días en la comunidad gallega, tras el cierre de 14.000 empresas. Y el cómputo seguirá aumentando en ERTE y, sobre todo, en volumen de afectados porque en el balance actualizado este martes por la Consellería de Economía, Emprego, e Industria no constan todavía los 7.400 afectados por la regulación de PSA Vigo, que fue presentada el lunes, ni el millar de trabajadores de los astilleros que han ido cerrando en las últimas horas, ni los 1.600 de la maderera Finsa, por citar los más numerosos.

¿Hasta qué punto es posible gestionar tal avalancha de peticiones de regulaciones para que los trabajadores afectados perciban la prestación por desempleo en tiempo y forma? Oficialmente, la consellería asegura que pone todos los medios de los que dispone para despachar los expedientes. Extraoficialmente, los funcionarios reconocen que es inviable.

Estas fuentes afirman que el Ministerio de Trabajo se ha puesto en contacto con las consejerías homólogas de todas las comunidades para pedirles que dediquen el personal de las oficinas de Empleo que gestionan la parte de formación y el sellado de tarjetas, para reforzar la operativa de los ERTE. Fuentes del ministerio que preside Yolanda Díaz aseguran que ya está en curso un plan de contratación de 1.000 personas para agilizar la tramitación de regulaciones de empleo.

Por silencio administrativo

Pero lo cierto es que, a este ritmo, que se disparó el pasado 17 de marzo, cuando el Gobierno aprobó las medidas para agilizar la tramitación de un ERTE (en 5 días, según el decreto), el colapso administrativo es inevitable.

Fuentes de Trabajo reconocen que no hay medios para gestionar este volumen, y ya avanzan que los trabajadores no podrán cobrar a pesar de que las empresas no tienen que esperar a recibir la aprobación del ajuste, sino que un expediente se entenderá ha sido admitido por silencio administrativo.

Esta situación genera una incertidumbre añadida a los más de 71.000 gallegos que de momento se han ido temporalmente al paro. ¿Cuándo van a cobrar la prestación por desempleo? Fuentes sindicales consultadas aseguran que en ningún caso será en abril. «Además del atasco que existe, estamos en muy malas fechas. Las prestaciones por desempleo se cobran el día 10 de cada mes. Los días 9 y 10 son Jueves y Viernes Santo. Pero aunque no lo fueran, a este ritmo, la probabilidad de cobro del mes de abril es prácticamente nula», aseguran estas fuentes que apuntan a la posibilidad de que los afectados puedan percibir el paro a mes vencido o el 10 de mayo, como muy tarde.

¿Y cuánto le corresponde cobrar a un trabajador acogido a un ERTE? «No hay una cuantía genérica. La prestación se establece en función de la cotización media que haya tenido el trabajador en los 180 días inmediatamente anteriores al ERTE», explica Trabajo

Aclara, sin embargo, que hay fijados unos mínimos y unos máximos: En la parte baja, los beneficiarios que no tengan cargas familiares al menos cobrarán 501,8 euros al mes, cifra que se eleva hasta los 671,4 euros para quienes tengan hijos. El máximo establecido también varía: será de 1.098,09 euros para quienes no tengan descendencia; 1.254,96 si tienen un hijo y hasta los 1.411,83 euros para aquellos con dos o más hijos.

La primera semana de confinamiento arrasa las calles comerciales gallegas

m. sío dopeso

El 64 % de los negocios están cerrados, y Santiago lidera la caída del tráfico peatonal

Avenidas desiertas, comercios cerrados... Solo la cruz verde de las farmacias y las colas de acceso a los supermercados en las horas centrales del día dan señales de vida en unas calles fantasma, que cuesta reconocer.

El estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado día 14 ha vaciado de actividad la vida urbana. No hace falta ningún sesudo estudio para comprobarlo. Pero resulta interesante constatar cómo ya antes del decreto, el miedo al contagio fue despoblando de forma gradual las calles.

 

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El cierre de 14.000 empresas atasca la percepción del paro de 71.000 gallegos