La recaudación de la Seguridad Social crece el triple que el empleo

El sistema ha logrado incrementar casi un 8 % sus ingresos en lo que va de año


madrid / colpisa

Pese a que la Seguridad Social está en números rojos, los ingresos que logra a través de las cotizaciones sociales, su principal fuente de financiación, están en máximos, y eso que aún cuenta con un número de afiliados inferior a los que había antes de la crisis, a excepción del mes de julio, cuando se superaron por primera vez los 19,5 millones de trabajadores, un hito que el Gobierno confía en repetir en diciembre. Así, hasta septiembre el sistema ha recaudado 92.607 millones de euros a través de las cuotas de los trabajadores, lo que supone un aumento de 6.769 millones respecto al mismo período del año pasado. Aún le faltan por sumar 22.300 millones en los próximos tres meses para llegar a las previsiones de recaudación que se marcó el Ejecutivo para este año: 114.915 millones, algo que si mantiene el mismo ritmo que hasta ahora logrará sin mayor problema.

Y es que el incremento de ingresos de la Seguridad Social avanza con paso firme y seguro, a un ritmo cercano al 8 %, un nivel que no se había visto en los últimos doce años. Hay que remontarse hasta el ejercicio 2007 para que sobrepasara esa barrera. Desde entonces, inició una caída en picado hasta situarse en tasas negativas: en el 2012, en plena recesión, tocó fondo al rebajarse los ingresos por cotizaciones más de un 4 %. A partir del 2013 comenzó a recuperarse lentamente hasta rozar el 8 % este año.

De hecho, el ritmo del 7,89 % al que se está incrementando la recaudación supone casi 2,5 puntos más que en el 2018, algo de lo que se mostró «bastante orgulloso» el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, recientemente porque significa que los salarios mejoran «y desmiente en la práctica las numerosas y agoreras previsiones sobre la financiación de las pensiones». En esta línea, presumió de que la tasa de recaudación crece más de lo que debería en términos puramente vegetativos y bastante más que la afiliación. Es más, triplica con creces el avance del empleo: si la afiliación creció un 2,3 % en octubre (en este caso casi un punto menos que un año atrás), la recaudación se acerca al 8 %, con lo que la brecha se ha ido ampliando en los tres últimos años y se asemeja a la de 2006-2007, mientras que en la crisis iban casi a la par.

El incremento no alcanza para compensar el mayor coste de las pensiones «Estamos viendo crecer la afiliación muy por debajo de lo que aumenta la recaudación, lo cual en un entorno en el que la inflación es mínima, quiere decir que el sistema de la Seguridad Social está mejorando su sostenibilidad financiera en este ejercicio», explicó Granado. Precisó que esto es «gracias a las medidas adoptadas por el Gobierno, que están manteniendo en el mercado de trabajo a personas que antes se veían obligadas a salir y a jubilarse anticipadamente». Se refiere a la ampliación de los 55 a los 52 años del subsidio a los parados de larga duración, lo que implica su cotización a la Seguridad Social por parte del Estado, pero además el Ejecutivo aprobó otra batería de medidas encaminadas a engordar las cuentas de la Seguridad Social ante la previsión -acertada- de una ralentización en el empleo, como son, además de la fuerte subida del SMI, el aumento de las bases mínimas de cotización en un 22,3 %, la elevación de las bases máximas hasta el 7 %, el encarecimiento de las cuotas de los autónomos y las empleadas del hogar, la financiación de la cotización de los cuidadores no profesionales y la penalización de los contratos de corta duración, entre otras.

Con todo, no será suficiente para cubrir todo el gasto en pagar las más de nueve millones de pensiones, que durante los seis primeros meses del año se disparó un 7% a consecuencia de la revalorización, aunque en noviembre se ha moderado al 4,9%. Así, un año más el Ejecutivo se ve obligado a tirar de los préstamos (este año otros 13.830 millones) y de la hucha de las pensiones, de la que sacará en breve otros 3.500 millones, con lo que se quedará casi vacía, con poco más de 1.500 millones. Por su parte, el sistema sigue acumulando números rojos y terminará el año con un déficit de nuevo superior a los 17.000 millones.

En ocho de cada diez concellos gallegos la pensión media no llega al salario mínimo

mario beramendi

A la cabeza está As Pontes, con 1.400 euros, más del doble de Avión, el último, con 596

Apenas una treintena de ayuntamientos gallegos, el equivalente al 10 % del total, tienen una pensión media que alcanza o supera los mil euros. Y de ellos, la inmensa mayoría se ubican en la franja atlántica, en las áreas más pobladas y dinámicas de las provincias de A Coruña y Pontevedra. La presencia de concellos de Lugo y de Ourense en ese grupo es testimonial, salvo contadas excepciones que obedecen al peso de alguna rama industrial, como es el caso del aluminio en Cervo, la pizarra en Valdeorras o la minería en As Pontes, con pensiones muy altas, tal y como sucede en Gijón. El citado ayuntamiento coruñés encabeza el ránking, con 1.400,52 euros, más del doble del último, Avión (Ourense), el municipio de los Vázquez Raña y de las fiestas estivales de los multimillonarios, que cierra la lista como el que recibe las pensiones más pobres: 596,7 euros mensuales de media. La radiografía de las prestaciones a nivel municipal vuelve a presentar la conocida Galicia de dos velocidades y da cuenta de una brecha que, cada año que pasa, es cada vez más grande.

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